Imagen de archivo de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Congreso. / efe

Congreso de los diputados

Hacienda se abre a negociar con CC los Presupuestos para intentar apuntalar la mayoría

Ante una tramitación que se presenta difícil, el Gobierno busca respaldo a las cuentas estatales de 2023 más allá de sus socios de investidura

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

Durante la tramitación de las dos leyes presupuestarias que el Gobierno de Pedro Sánchez ha sacado adelante, las de 2021 y 2022, el Ministerio de Hacienda apenas se ha interesado por contar con CC. No hubo contactos previos a la presentación del proyecto de ley en el Congreso y en el caso de las cuentas vigentes se produjo una única reunión con el ministro de Presidencia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en octubre del año pasado, que acabó como el rosario de la aurora. La formación nacionalista no logró incorporar ni una sola de sus enmiendas durante el trámite parlamentario y muchas de ellas ni siquiera se llegaron a votar porque el Gobierno las vetó.

El respaldo de los partidos que integran el bloque de investidura permitió entonces al Ejecutivo aprobar sus segundos presupuestos con una mayoría holgada de 188 votos. Pero la situación es ahora diferente y sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2023 no va a resultar sencillo.

Los habituales socios del Gobierno empiezan a lanzar señales de desmarque, especialmente los soberanistas catalanes; Unidas Podemos controla dos escaños menos, en ambos casos canarios -el de Alberto Rodríguez, que sigue vacío y el de Meri Pita, que abandonó la formación y se pasó al grupo mixto-, a lo que se suma que Pedro Quevedo (NC), que mantenía un pacto con el PSOE, acaba de ceder su escaño a CC para cumplir el acuerdo electoral.

En este escenario, al Gobierno no le queda más remedio que recurrir a la geometría variable y buscar apoyos entre el resto del arco parlamentario para evitar la prórroga de los presupuestos vigentes. Descartados PP y Vox, que anticipan su rechazo a las cuentas estatales, Hacienda tiene puesta la vista en los dos escaños que ahora tiene CC, dos votos que pueden verse muy revalorizados si por avatares de la aritmética parlamentaria resultaran decisivos.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, reconocía esta misma semana que la negociación de los Presupuestos de 2023 será dura, pero se mostró convencida de que al final llegará a buen puerto y las nuevas cuentas estatales se aprobarán en tiempo y forma. Para conseguirlo, Montero confía en la capacidad de diálogo y de alcanzar acuerdos que considera es seña de identidad del Gobierno de Sánchez.

A su juicio, el haber logrado apoyos para aprobar las cuentas estatales de 2021 y 2022 ha sido un buen «entrenamiento» para sumar ahora el respaldo necesario a las cuentas de 2023, diseñadas, según adelanta la titular de Hacienda, para seguir haciendo frente a la inflación derivada de la guerra de Ucrania.

El primer paso del proceso de elaboración del proyecto de ley presupuestario ha sido la publicación a mitad de junio de la orden ministerial que marca a los distintos departamentos del Gobierno las líneas maestras de las cuentas públicas, para que cada ministerio se ajuste a la hoja de ruta marcada al establecer las partidas de sus respectivos programas.

El objetivo del Ejecutivo es tener el proyecto de ley listo en tres meses, para poder llevarlo al Congreso dentro del plazo legal establecido que culmina el 30 de septiembre. Es previsible que a lo largo del verano haya un primer contacto político del Gobierno con la dirección de CC, para adelantarle los criterios y prioridades del borrador presupuestario -una cortesía que no se ha dado en los dos años anteriores-, y al mismo tiempo sondear la disponibilidad de la formación nacionalista a negociar el eventual apoyo de sus dos diputadas.