Imagen de archivo del Centro de Coordinación de Canarias. / ARCADIO SUÁREZ

Guardias civiles achicharrados y con el aire averiado

El sistema de refrigeración del Centro Coordinador de Canarias lleva meses sin funcionar y los agentes trabajan a más de 30 grados

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

A más de 30 grados han estado trabajando algunos días los guardias civiles del Centro Coordinador Regional de Canarias (CCRC). Y es que el aire acondicionado de este edificio lleva varios meses averiado y tampoco se encuentra operativo el equipo auxiliar, según indica la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

Ante esta situación, esta organización ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo al entender que existen riesgos de salud laboral para los agentes, además de la posibilidad de que se dañen los equipos.

Algunos guardias, a título individual, también han presentado quejas ante la Comandancia de la Guardia Civil por esta misma circunstancia.

En este centro, ubicado en el barrio de San Cristóbal, presta servicio el personal de la Central Operativa de Servicio (COS), la Central Operativa de Tráfico (COTA), el Equipo contra el Crimen Organizado de Las Palmas, o el Servicio Marítimo de Las Palmas.

No se ajusta a la normativa

La AUGC recuerda en su denuncia que, según la normativa, «la temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará entre 17 y 27 grados, mientras que donde se realicen trabajos ligeros estará entre 14 y 25 grados».

Sin embargo, en el Centro Coordinador se incumplen estas previsiones legales y los trabajadores deben soportar más de 30 grados «toda su jornada laboral», ya que el sistema de climatización del edificio está apagado por avería «desde hace dos meses, a pesar de que el edificio es nuevo y tiene unos pocos años de antigüedad».

Señala asimismo la AUGC que no solo existe riesgo para la salud de los trabajadores, sino para los equipos con los que trabajan y que son especialmente relevantes para detección de pateras o control de tráfico.

En ese edificio, detalla la Asociación, «hay oficinas de trabajo que tienen más de 20 ordenadores, otras disponen de un videowall con casi 50 pantallas y otras en las que por la confidencialidad de sus actuaciones están obligados a mantener permanentemente las puertas cerradas».

Además, por si esto fuera poco, este centro no dispone de agua potable para los trabajadores, un extremo que también recoge la ley, que establece que se debe proveer de agua «en cantidad suficiente y fácilmente accesible».

Con aire pero sin mando en Maspalomas

No lo tienen mejor en el Destacamento de Tráfico de Maspalomas. Aquí sí tienen aire acondicionado, pero solo de lunes a viernes y en horario de mañana.

Este edificio cuenta con equipos de refrigeración en distintas oficinas y en la zona de taquillas pero, tal como apunta la Asociación, pasado el horario de oficina «el mando se guarda bajo llave, haga la temperatura que haga».

En distintas ocasiones, indica la AUGC, se le ha pedido al jefe del Destacamento que deje al alcance de los agentes el citado control remoto pero siempre han tenido la negativa por respuesta aludiendo a que «puede perderse» y obviando las condiciones climatológica en las que se encuentra la plantilla.

Este asunto ha sido puesto en conocimiento del jefe de Tráfico de Canarias. A través de Twitter, los compañeros han iniciado una campaña para comprar un mando a los agentes del sur de Gran Canaria.