Carolina Darias, consejera de Economía, Conocimiento y Empleo

«Es inadmisible que crecimiento y desigualdad vayan juntos»

08/08/2019

Conocedora de todas las administraciones, la consejera de Economía, Conocimiento y Empleo del Gobierno de Canarias se marca el reto del empleo estable y de calidad, un camino para el que tiene puesta su confianza en el conocimiento como palanca que impulse ese cambio. Se muestra convencida de que tiene de su parte la complicidad de los agentes económicos y sociales y aspira a trabajar desde el consenso

— Los últimos datos del paro registrado apuntan al peor mes de julio de los últimos años. ¿Es un síntoma de que Canarias toca techo en creación de empleo? ¿De que hay problemas reales en la economía de las islas?

— Canarias no es un ente aislado, vivimos y nos vemos afectados por el contexto económico y social, no sólo español y europeo, sino mundial. Y lo primero que se debe apuntar es la necesidad de contar con un Gobierno estable en España y que el relevo en las instituciones comunitarias se produzca cuanto antes. Además, estamos asistiendo a tensiones comerciales a nivel internacional, el brexit... Necesitamos estabilidad para afrontar con garantías y solvencia los retos que tenemos, que pueden ser oportunidades si las aprovechamos. Me acabo de estrenar con los datos de Canarias del segundo trimestre de la EPA y destaca que somos la comunidad que más crece en población activa -algo más de 8.000 personas-, de los que más de 7.000 eran ocupados y 1.500 desempleados. Es decir, Canarias genera empleo, así que lo primero es un dato de confianza. Ahora bien, los datos de julio hay que tomarlos con prudencia. A nivel internacional y nacional estamos en un momento de ralentización económica y eso tiene sus efectos en las islas.

—¿Le parece un momento difícil?

— Estos datos nos colocan en un punto de partida complicado, pero es importante generar el marco institucional propicio para crear confianza y seguridad, para que se den las condiciones y que la dinamización económica produzca lo que debe ser el objetivo prioritario, empleo de calidad y estable. En esos datos del paro registrado de julio hay 83.000 nuevas contrataciones y de ellas, en torno a 20.000 son contratos de entre uno y siete días. Estamos hablando de una gran precariedad en el empleo. Insisto. El gran objetivo debe ser empleo de calidad y estable, porque además eso será un aliado para la productividad de nuestras empresas, que es otra meta, y hacer la economía más competitiva.

— ¿Y como se consigue?

— Necesitamos un crecimiento inteligente, inclusivo y sostenible. Hasta ahora, el crecimiento económico ha ido ligado a desigualdad: a más crecimiento, más desigualdad. Eso es inaceptable y además es poco eficiente economicamente. Nuestro objetivo es intentar ir de manera concertada, con el liderazgo del Gobierno, hacia un crecimiento sostenible. No se puede crecer como lo estamos haciendo.

— Casi el 90% de los ocupados en las islas está en el sector del turismo. ¿Le preocupa? ¿La diversificación está entre sus objetivos?

— Es de imperiosa necesidad que nuestro crecimiento sea intensivo en conocimiento, que aprovechemos el potencial y el talento que tenemos a través de las redes de centros de investigación para generar, gestionar y transferir conocimiento, de tal manera que acompañemos a las empresas en esa transferencia de conocimiento en tecnología, economía digital, economía azul, economía circular... Nuestra mayor aportación y valor añadido bruto procede del turismo, pero es fundamental potenciar otros sectores, otros nichos de empleo emergentes, que nos pueden situar como referencia de sostenibilidad económica, social y medioambiental.

— ¿Cuáles son las dificultades en ese camino?¿Cree que la clase empresarial está dispuesta a ir por esa vía?

— Tenemos una clase empresarial dinámica y emprendedora. De lo que se trata es de ir acompañando este proceso. Ya se está haciendo, no es novedoso. Hay que seguir potenciando la generación de conocimiento y que su transferencia sea una palanca potente para las grandes empresas, pero fundamentalmente para las medianas y pequeñas, que constituyen gran parte del tejido empresarial y social de las islas. Hay que tener visión y ambición y generar las capacidades, el marco para esa confianza que nos permita generar oportunidades y que la gente no se quede atrás. Va a ser mi obsesión que el crecimiento económico deje de ir aparejado a la desigualdad, hay que crecer de manera inclusiva y para eso hay que crear complicidades y hacerlo de manera colaborativa entre todas las administraciones con los agentes económicos y sociales.

— Dijo en su toma de posesión que contaba con la complicidad empresarial. ¿El anuncio poco claro del Gobierno sobre cambios en la fiscalidad puede generar incertidumbre?

— El Gobierno está haciendo un diagnóstico de la situación económica y financiera. Sabemos que hay una merma de los ingresos y un exceso de gasto respecto al presupuesto corriente. Una vez sepamos como queda esa radiografía, hay que adoptar medidas para cuadrar las cuentas de 2019 y compartirlas para hacer viable la agenda social, que es un compromiso ineludible.

— ¿Ha notado desconfianza en los empresarios?

— En absoluto. Ya he tenido contactos informales y he recibido mucha cordialidad. Confío en que haya espacios para el entendimiento.

— ¿Que protagonismo va a tener la mesa de concertación en su gestión?

— La concertación es clave, porque la única manera de avanzar es mediante consensos. La concertación, y que se traslade a la negociación colectiva, es básica, es dar condiciones para que el entendimiento se produzca entre las partes, porque la calidad en el empleo será un aliado en la productividad empresarial.

— La internacionalización ha sido un objetivo del Gobierno en los últimos años. ¿Seguirá mirando a África?

— Todo lo que sea abrirnos al exterior es positivo, y África es un objetivo prioritario. La realización del primer Plan África ha permitido nuevos espacios de entendimiento y contar aquí con Casa África abre también muchas puertas. Pero también es prioritaria la posibilidad de otros espacios en el exterior. Hay un camino andado que hay que potenciar. Existe una estrategia de internacionalización que está a punto de finalizar y cuando analicemos sus conclusiones sabremos por donde debemos seguir.

— Sin embargo no acaba de despegar la otra parte de esa ecuación, que Canarias se convierta en un hub y atraer inversiones. ¿Es un asunto pendiente del REF?

— Tanto la ZEC como la Zona Franca están aportando resultados muy positivos. Ésa es la vía, porque nos dan una potencialidad muy importante para abrirnos a nuevas industrias, como la cinematográfica. El objetivo es convertirnos en un hub a todos los efectos, porque somos un cruce de caminos. Tenemos ventajas por la posición estratégica y también por las condiciones fiscales. Debemos desplegar todos los efectos económicos del REF.

— ¿Cuando habla de empleo de calidad, que margen de actuación tiene Canarias y en qué medida depende de cambios en la reforma laboral, competencia del Gobierno central?

—Estamos en un contexto interdependiente y el Gobierno socialista en funciones publicó una agenda de cambio que prevé abordar la reforma laboral. Debemos emplearnos a fondo para mejorar la precariedad, la brecha de género o digital y, sobre todo, tenemos que ser capaces de incentivar las políticas activas de empleo que incidan en colectivos que requieran de una especial atención.

— ¿Cuál es su propuesta para esos colectivos -mayores de 45 años, mujeres y jóvenes-?

— Las políticas activas de empleo deben ser muy personalizadas, muy concretas, y estar orientadas a sectores en los que hay un paro estructural para intentar romper esa estanqueidad. Tenemos gente joven muy preparada que no encuentra trabajo aquí, y a la vez los empresarios no encuentran el perfil que buscan. Debemos ser capaces de escaparnos de ese círculo viciado y adecuar la demanda laboral a la oferta. Y que la gente no tenga que marcharse. Retener el talento es una obligación.

— Ese mensaje, y que la FP y las empresas trabajen de manera conjunta, es bastante viejo. Pero, por ejemplo, el CES lleva tiempo diciendo que el puerto requiere una mano de obra específica que nadie forma.

— Al CES hay que hacerle mucho caso. Quiero hacer una de mis primeras comparecencias ante este órgano porque están los agentes económicos y sociales representados para compartir las políticas que queremos llevar a cabo. Y es verdad, tenemos un polo de generación de actividad importante, que es el puerto, y es necesario adecuar la formación a las necesidades. Debemos incentivar las áreas que nos referencian y el puerto es una de ellas. En cuanto a la formación dual, hay un camino recorrido que debemos aprovechar, pero también buscar otros. Tengo plena confianza en la adaptación de la clase empresarial a los tiempos que corren.

— ¿Cree que sirve de algo la formación que da el SCE?

— Sirve muchísimo. Permite obtener unos certificados de profesionalidad a quienes no han terminado sus estudios. Y también hay que relacionar la tasa de empleo con el abandono escolar y trabajar para bajar esas cifras.

— Canarias está en torno al 21% de paro. ¿Cuál es su objetivo?

— No voy a poner cifras, pero todo lo que sea empleo estable, de calidad y que nos permita converger hacia la media del país, sería algo razonable.