Canarias, entre el pulso del PSOE y el PP

25/07/2018

La propuesta de senda de estabilidad del Gobierno se halla bloqueada tras el anuncio del Partido Popular de que utilizará su mayoría absoluta en el Senado para echarla abajo. La posición de Canarias en el CPFF y de Oramas en el Congreso depende de la respuesta que obtenga Clavijo de la ministra Batet.

Las Palmas de Gran Canaria

La diputada de Coalición Canaria (CC), Ana Oramas, votará el próximo viernes en el Congreso en contra de la senda de estabilidad 2019-2021 del Gobierno si el presidente canario, Fernando Clavijo, no obtiene una «respuesta justa» a las demandas del Archipiélago en la reunión que mantendrá con la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet. Así lo aseguró ayer la consejera de Hacienda, Rosa Dávila, quien reiteró que es «profundamente injusto» que las autonomías cumplidoras como Canarias no puedan aprovechar esas dos décimas en las que se ha ampliado el objetivo de déficit.

En el encuentro de este miércoles con Batet, a la que también acudirán Dávila y el consejero de Presidencia, José Miguel Barragán, entregarán a la ministra una propuesta que «esperamos que sea bienvenida por el Gobierno de Pedro Sánchez y que Canarias pueda invertir esos fondos», dijo la titular autonómica de Hacienda.

La propuesta de senda del Ejecutivo central que fija los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el periodo 2019-2021, así como el límite de gasto no financiero del Presupuesto del Estado para 2019, el conocido techo de gasto, se encuentra a priori bloqueada después de que el Partido Popular haya anunciado que utilizará su mayoría absoluta en el Senado para vetarla. Antes de ser votada en el Congreso el próximo viernes, el Ejecutivo intentará un nuevo acercamiento en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) que se celebra mañana aunque las comunidades autónomas del PP mantendrán su posición en contra.

Canarias también se opuso en el CPFF a la propuesta gubernamental la semana pasada por entender que sólo favorece a las comunidades incumplidoras mientras que castiga a las que «han hecho las cosas bien». La demanda de las islas, explica Dávila, es poder incluir sus 600 millones de superávit en el presupuesto de 2019.

Asimismo, la consejera indicó que, en el caso de que el Senado vote en contra de la nueva senda, el Gobierno de España tiene un mes para presentar una nueva propuesta, que tendrá el apoyo de Canarias «siempre que recoja un trato justo para el Archipiélago» y que pasa por la flexibilización de la regla de gasto. «No vamos a votar nunca a favor de una iniciativa que pretende quitarle dinero a los canarios para dárselo a las comunidades no cumplidoras», afirmó.

Superávit

En este sentido se manifestó también el presidente canario, Fernando Clavijo, dijo ayer que para la Comunidad Autónoma es «vital» incluir en el presupuesto de 2019 los 598 millones de superávit para poder destinar ese dinero a los servicios públicos. Para ello es preciso que el Estado flexibilice la regla de gasto, y éste será uno de los asuntos que Fernando Clavijo planteará este miércoles a la ministra de ministra de Política Territorial, Meritxell Batet. Un encuentro en el que hablará también de los convenios de carreteras, así como de las infraestructuras turísticas y del plan estatal de empleo. El objetivo, explicó el presidente, es que como los Presupuestos Generales del Estado para 2018 se aprobaron tarde, se negocie de forma rápida la firma de los convenios para ejecutar el gasto lo antes posible.

Ante la complicada situación en la que se encuentra actualmente la propuesta de los objetivos de estabilidad, el Gobierno de Pedro Sánchez ha empezado ya a buscar apoyos en el Congreso. De momento, ya se han producido contactos con Unidos Podemos, ERC y el PDeCAT. El Ejecutivo aprobó este acuerdo el pasado viernes y el pleno de la Cámara Baja prevé someterlo a votación a final de semana. Para que salga adelante requiere más votos a favor que en contra y luego tendrá que repetirse la votación en el Senado, donde el PP puede tumbarlo.

Dirigentes del Partido Popular y de Ciudadanos ya han anunciado que votarán en contra, mientras que el PNV se ha manifestado a favor. De momento, Unidos Podemos no ha adelantado cuál será su posición pero entiende que hay margen para negociar aunque el Partido Socialista «lo está poniendo realmente difícil», apuntan.