Imagen de archivo de una reunión del ministro de Presidencia, Félix Bolaños, con la cúpula de CC. / EFE

El Gobierno busca el apoyo de CC parasalvar la votación de la reforma laboral

La exigencia de los socios de Sánchez de abordar cambios más profundos revaloriza el papel de la formación nacionalista

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

El PSOE vuelve a mirar a CC como un posible aliado para sacar adelante la reforma laboral, una de las medidas estrella de la legislatura. El Gobierno de Pedro Sánchez logró cerrar un acuerdo con patronal y sindicatos en la mesa de diálogo social a finales de año tras una larga negociación para modificar varios aspectos de la reforma laboral del PP, pero por el momento no las tiene todas consigo para lograr que el Congreso delos diputados refrende lo pactado. Las exigencias de las fuerzas que integran el bloque de investidura, que como ERC, Más País o EH Bildu consideran insuficiente la reforma y condicionan su apoyo a que se incluyan cambios más profundos, revaloriza el papel de la diputada de CC, Ana Oramas, de cara a la votación de febrero.

El Ejecutivo ha adelantado que no va a incorporar nuevos cambios, porque patronal y sindicatos exigen que no se toque «ni una coma» para mantener el acuerdo, por lo que se ve en la obligación de buscar aliados entre las fuerzas minoritarias para apuntalar la mayoría simple que necesita. El grupo parlamentario socialista, encabezado por su portavoz, Héctor Gómez, tiene previsto hablar con todas las formaciones del Congreso y mantiene que ya ha está en conversaciones con CC para sondear su posición. Como primera opción el Gobierno busca el voto a favor de Oramas, pero en última instancia y en función de los apoyos que consiga le podría valer la abstención, porque le basta con sumar más síes que noes.

Los socialistas hacen hincapié en que la formación nacionalista siempre ha mantenido que no obstaculizará las leyes que beneficien al país, y entienden que no cabe rechazar una reforma laboral pactada con los agentes sociales. El presidente Sánchez ahondó en esta línea el lunes en una entrevista radiofónica en la que apeló al sentido común y se mostró convencido de que «hay una mayoría de grupos que no van a impedir la tramitación y la convalidación de un decreto ley tan importante».

Los socialistas apelan a la responsabilidad de los nacionalistas para no obstaculizar el acuerdo de la mesa de diálogo

CC asegura que al margen de lo que el grupo socialista considera contactos de tanteo todavía no se ha producido ninguna llamada de carácter formal por parte del Gobierno para negociar su apoyo, pero reitera su plena disposición al diálogo. La posición última sobre la intención de voto corresponde a los órganos de dirección del partido, que todavía no han tomado una decisión, aunque Oramas ya se ha mostrado favorable a no oponerse al acuerdo alcanzado en la mesa de diálogo social. «Cuando han hablado los que crean empleo, los empresarios, y los que representan los derechos de los trabajadores, los sindicatos, los partidos ya poco podemos decir», ha señalado la diputada nacionalista. El Gobierno cuenta además con la baza de Ciudadanos, que ha ofrecido sus nueve votos para evitar que la reforma laboral «empeore» con posibles cesiones a los soberanistas catalanes y a Bildu. El PSOE tiene intención de apurar los plazos de la negociación, porque enero es inhábil y la votación no tendrá lugar hasta principios de febrero -hay un plazo de 30 días para la convalidación de los decretos leyes desde su promulgación- cuando el Congreso retome la actividad parlamentaria.