Empleo defiende el reparto de los fondos para desempleo ante las críticas

Aseguran que las convocatorias, cuya cuantía total se ha incrementado con respecto a 2020, nacen del consenso colectivo

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Las expectativas de las patronales, sindicatos y empresas canarias no se han cumplido en lo que respecta a la dotación de fondos para la formación de los desempleados. Así lo han manifestado en sendos comunicados, asegurando que el «escaso» presupuesto impacta negativamente en la creación de empleo y el «injusto» reparto del 3% del total asignado para el sector turístico afecta directamente a la economía de las familias isleñas.

Los colectivos se refieren a una merma de 18 millones con respecto a los casi 50 del año pasado y los 54 de 2019, previos a la crisis de la covid. Sin embargo, desde el Servicio Canario de Empleo (SCE) defienden que la suma de las siete convocatorias abiertas para este año ya asciende a 115 millones de euros. Es decir, en lo que va de año ya se ha superado en un 21% las subvenciones concedidas y, de hecho, podrían aumentar. «Todavía pueden variar las partidas: en 2019 empezamos con 26 millones y adjudicamos 54 al final; en 2020 teníamos un presupuesto inicial de un millón», explica Dunnia Rodríguez, la directora del servicio.

En este contexto, matiza la confusión de esa cantidad inicial con otra similar, la que corresponde a una de las convocatorias de ayudas en régimen de concurrencia competitiva, por importe de 36,6 millones, que pretende el refuerzo de las propuestas vinculadas a la economía azul y la transición ecológica, además de las competencias digitales e idiomáticas en desempleados de todos los sectores. «Esta cantidad no sería comparable, porque estamos hablando de una única convocatoria frente al total del plan formativo», añade.

A esta se suman partidas específicas procedentes de otras convocatorias destinadas a formación en alternancia con el empleo, certificados de formación, colectivos desempleados con dificultades, experimentales y formación con opción a contratación, además de otros dos proyectos derivados del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia para la inserción de mujeres y la mejora de capacidades digitales en municipios rurales. El objetivo, apunta Rodríguez, es dar una respuesta a los desempleados para que tengan mayor opción a la empleabilidad.

En este sentido, desde el SCE no entienden las críticas en el reparto, teniendo en cuenta que a principios de abril el Gobierno autonómico acordó con las confederaciones empresariales y las organizaciones sindicales la actualización de la oferta de formación para 2021, que implicaba 409 acciones más con respecto al pasado año hasta un total de 2.493. «No nos enfocamos en un único sector económico sino que nos adaptamos en función de las necesidades que hay, y varían de año en año», indica.

Lo que sí admite la directora es que existe una diferencia en la actual convocatoria con respecto a la pasada y es un cambio normativo que reestructura las competencias de los departamentos ministeriales de Educación y Trabajo, lo que permite una menor flexibilidad. De esta forma, 34 millones de la subvención se han ingresado a través del primero sin opción a ampliar fondos, mientras que los millones restantes procedentes del otro ministerio sí son variables (es decir, aún pueden aumentar). Rodríguez insiste, pues, en que será a finales de diciembre, con el cierre económico del año, cuando puedan dar el dato real invertido en las acciones formativas.

Con esta premisa, las empresas consideran que todavía hay margen para corregir el Plan de Formación para Desempleados en la programación 2021 e incluir recursos económicos suficientes en la presente convocatoria. La Confederación Canaria de la Pequeña y Mediana Empresa (Cecapyme) ya ha solicitado una reunión de urgencia con la consejera de Economía, Conocimiento y Empleo del Gobierno de Canarias, Elena Mañez, con la demanda de «reconducir» la situación. «No parece lógico que en medio de una dura crisis económica se restrinja la formación a desempleados, cuando numerosos trabajadores que llevan más de un año en ERTE o en paro tienen aquí un camino de esperanza para reciclarse, formarse en sectores alternativos o emprender en nuevas oportunidades», justifica Cecapyme.

Las patronales turísticas, por su parte, piden al Gobierno poner «todos los recursos necesarios» para que el sector se recupere como generador activo de nuevos puestos de trabajo.