El Gobierno admite que la atención a los migrantes exige más coordinación

El portavoz del Ejecutivo, Julio Pérez, reconoció ayer que después de la crisis migratoria que vivió Canarias hace unos años, se «desmontó erroneamente» el sistema que se había puesto en marcha y ahora «nos está costando que se reactive la intervención» de cabildos y ayuntamientos

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ

El Gobierno de Canarias y su presidente, Ángel Víctor Torres, están empeñados en que el fenómeno de la inmigración se «aborde de manera conjunta» por parte de todas las administraciones. Sin embargo, el portavoz del Ejecutivo y consejero de Administraciones Públicas, Julio Pérez, reconoció ayer que la atención que se está prestando es mejorable y precisa mayor coordinación .

En este sentido, Pérez apuntó que el sistema de acogida que se prestaba hace unos años, cuando Canarias sufrió la crisis migratoria, se «desmontó erróneamente» después de que se pasara de 30.000 inmigrantes irregulares llegados a las islas a 300 o 400. Ahora, indicó, este repunte «no ha sido atendido como debíamos hacerlo entre todos, más allá de la responsabilidad que le corresponde a cada uno» y reconoció que «nos está costando que se restaure la intervención de cabildos y ayuntamientos».

Aún así, el portavoz mantuvo que «se ha hecho lo que hemos podido» y se manifestó convencido de que «si mantenemos la guardia alta y la responsabilidad entre todos, y trasladamos nuestra preocupación a Europa, el problema podrá, al menos mitigarse, como ocurrió en el Mediterráneo». En este sentido, señaló que Bruselas ha conseguido reducido los flujos migratorios en el Mediterráneo porque ha concentrado allí los recursos y «hay que decirle que debe hacer lo mismo en el Atlántico».

En cualquier caso, señaló el consejero que, si bien existen dificultades a la hora de acoger a los adultos, los 600 menores extranjeros no acompañados están bien atendidos.

Tras cancelarse la visita del ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska a la reunión convocada el pasado jueves para abordar una respuesta conjunta por parte de todas las administraciones, el presidente canario rechazó mantener el encuentro con la presencia de un secretario de Estado y se ha retrasado hasta el 14 de febrero. «Hay que ponerse de acuerdo aquí, haga lo que haga Marlaska para que se mejore la asistencia», dijo Pérez.

Por otro lado, el portavoz hizo referencia a la polémica en torno a las repatriaciones y señaló que no le consta ninguna «deficiencia» o «anomalía». Pero si se hubiera producido alguna, apostilló, «se corregirá» pero no debe cuestionar el sistema. Mantuvo que no se puede renunciar a este mecanismo de repatriación porque, de otro modo, «se estaría incentivando a las mafias» que trafican con personas. Esta medida, junto con la interceptación en origen, son necesarias, apuntó.

Con estas declaraciones, el Gobierno canario respalda al delegado del Gobierno, Juan Salvador León, ante las críticas no sólo de ONG y de Coalición Canaria, sino de Podemos y Nueva Canarias -socios del PSOE en el Gobierno de Canarias- por las repatriaciones de malienses a Mauritania. León defendió ayer que las devoluciones de los inmigrantes que llegan a España de manera irregular «se realizan con pleno respeto de las garantías legales» y la posibilidad de haber solicitado asilo político.