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El deshielo con Rabat llega con solo 800 inmigrantes en los centros del archipiélago

CC inicia una ofensiva parlamentaria en el Senado para que el Gobierno aclare cómo afecta a Canarias el acuerdo con Marruecos

LORETO GUTIÉRREZ MADRID.

La reactivación de las repatriaciones de inmigrantes a Marruecos tras el cambio de posición del Gobierno español en el conflicto del Sáhara llega en un momento de baja ocupación de los centros de internamiento y de acogida de Canarias, con algo menos de 800 personas en total en el conjunto del archipiélago. Según los datos de la delegación del Gobierno, en la actualidad hay 500 inmigrantes en centros de acogida y 46 en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barranco Seco, sobre los que pesa una orden de expulsión, además de otras 240 personas repartidas en recursos de acogida previos al Plan Canarias que puso en marcha el Ejecutivo estatal para hacer frente a la crisis migratoria de 2020 y que supuso la creación de 7.000 plazas estables en las islas.

La devolución de inmigrantes llegados en patera a Canarias llevaba paralizada desde que en abril del año pasado Marruecos cerró su espacio aéreo para frenar la expansión de la pandemia de covid, después de haber estado en marcha solo cuatro meses -se abrió en diciembre de 2020 tras la visita a Rabat del ministro de Interior, Grande Marlaska-, durante los que salieron cuatro vuelos semanales de la compañía Royal Air Maroc hacia El Aaiún, capital de Sáhara Occidental. En ese tiempo, según un informe de la Unión Europea se repatriaron 1.160 marroquíes.

La reapertura del espacio aéreo y la recuperación de las relaciones bilaterales con Marruecos tras diez meses de ruptura, oficializada la semana pasada con la visita del presidente Sánchez a Rabat y el encuentro con el rey Mohamed VI que dio lugar a un manifiesto conjunto, ha permitido la reactivación de las repatriaciones. El primer vuelo despegó el 22 de marzo desde Gran Canaria con 20 inmigrantes, pocos días después de conocerse la carta en la que el presidente del Gobierno anunciaba su viraje a favor del plan de autonomía para el Sáhara diseñado por Marruecos. En esta nueva etapa se van abrir dos nuevas rutas desde Canarias hacia Casablanca y Agadir, que se suman a la ya existente de El Aaiún. La llegada de inmigrantes a las costas de las islas ha pasado de 2.302 personas en febrero a 341 en marzo, según datos del Ministerio de Interior, que no facilita información sobre los operativos de repatriación.

El deshielo en las relaciones con Marruecos a raíz del viraje de Sánchez en el Sáhara -sin el respaldo del Congreso y con el rechazo de su socio de Gobierno- ha dado lugar a una cascada de iniciativas parlamentarias para tratar de que el Ejecutivo aclare el alcance del acuerdo con Marruecos y sus consecuencias para Canarias. El senador autonómico de CC, Fernando Clavijo, registró ayer un paquete de once preguntas sobre el nuevo marco de relación bilateral con Rabat, especialmente en lo relativo a la delimitación de los espacios marítimos en la fachada atlántica tras la decisión de reactivar el grupo de trabajo y la cooperación en materia de inmigración. El senador nacionalista ha solicitado asimismo la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para que informe en detalle sobre el contenido del manifiesto conjunto.

Clavijo quiere que el Gobierno aclare qué objetivos va a poner sobre las mesa del grupo de trabajo que va a delimitar los espacios marítimos, los criterios que va plantear a Rabat para definir la mediana con Canarias y si las aguas del Sáhara Occidental a las que aspira Marruecos van a formar parte de las negociaciones. En esta línea pregunta también el senador de CC si el Gobierno español ha elevado alguna queja o consulta ante las Naciones Unidas en relación a las dos leyes que Marruecos aprobó hace dos años en su parlamento con las que amplió unilateralmente su frontera marítima y su plataforma continental, incluyendo las aguas del Sáhara Occidental sobre las que no tiene reconocida la soberanía. En otra de las iniciativas registradas ayer CC plantea la necesidad de que el Gobierno de Canarias participe en la próxima Reunión de Alto Nivel (RAN) que se va a convocar este año, y pide al Ejecutivo estatal que confirme si tal como anunció hace unos días el presidente canario, Ángel Víctor Torres, Canarias formará parte del grupo de trabajo para delimitar la frontera marítima y si participarán más representantes de otras comunidades autónomas.

«Estamos ante un asunto de extrema sensibilidad para Canarias y por tanto es fundamental que el archipiélago forme parte de los grupos de trabajo y que esto se materialice lo antes posible», señala Clavijo, «no es suficiente con anuncios, sería muy grave que Canarias quedara al margen de las negociaciones iniciadas por ambos países», añade.