Canarias demanda más dinero para inmigrantes

11/02/2020

El Gobierno canario espera que la reunión del próximo jueves con Grande-Marlaska se traduzca en medidas efectivas para afrontar el repunte en la llegada de pateras. El encuentro con Interior llega en plena polémica por la devolución a Mauritania de ciudadanos de Malí

La reunión monográfica sobre inmigración que el Gobierno canario va a mantener el jueves con el ministro del Interior -que ya se ha visto retrasada en dos ocasiones, la última el pasado día 30 por enfermedad de Grande-Marlaska-, en la que van a participar también cabildos, ayuntamientos y organizaciones de ayuda humanitaria, tiene como objetivo la adopción de medidas urgentes para abordar de forma coordinada el incremento de la llegada de pateras y cayucos a las islas. Con la vista puesta en este encuentro, el presidente autonómico, Ángel Víctor Torres, mantuvo ayer una sesión preparatoria con el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, aunque en principio no está previsto que acuda a la reunión, y sí podría asistir un representante de este departamento.

El Ejecutivo regional va a plantear como prioridad la necesidad de contar con más recursos para ampliar y mejorar la red de acogida –desbordada en la isla de Fuerteventura- y la importancia de contar con la colaboración y solidaridad del resto del Estado a la hora de redistribuir a los inmigrantes que arriban a las costas isleñas.

El repunte del flujo migratorio hacia el archipiélago, generado según reconoce la Guardia Civil por el mayor control en el Estrecho que ha llevado a las mafias a reabrir la ruta sur hacia las islas, exige «decisiones inmediatas» para dar una respuesta adecuada, aunque todas las partes matizan que la situación no es en absoluto comparable con la crisis que tuvo que afrontar Canarias en 2006, año en el que llegaron 33.000 inmigrantes irregulares.

Los datos de Interior indican que en 2019 alcanzaron las costas isleñas 133 embarcaciones con 2.698 personas, una cifra que duplicó las 1.266 de 2018, si bien el ritmo ha seguido incrementándose desde el comienzo de 2020: en lo que va de año han llegado más de 700 inmigrantes en embarcaciones precarias, catorce veces más que en el mismo periodo del año anterior.

De la reunión del día 13 con Grande Marlaska, el Ejecutivo canario espera «acciones efectivas» inmediatas que vayan más allá de la anunciada reapertura el CIE del Matorral, en Fuerteventura, y que permitan poner en marcha un sistema de acogida y atención humanitaria más adecuado que la que ofrecen los centros de internamiento.

Por su parte, el coordinador de CEAR, Juan Carlos Lorenzo, portavoz de organizaciones sociales que participan en el encuentro, ve «constructiva» la posibilidad de compartir experiencias y apuesta por articular estrategias para «afrontar con mayores garantías y agilidad la realidad migratoria de Canarias, que experimenta un crecimiento sostenido significativo» y abordarla «desde una visión proactiva y no reactiva».

El encuentro sobre migraciones llega además en medio de la polémica suscitada por la devolución desde Canarias a Mauritania de inmigrantes originarios de Malí -país en conflicto armado y con una grave crisis humanitaria-, una medida que el Gobierno estatal asegura que está «dentro de la legalidad» y que el propio Ejecutivo canario avala como necesaria para disuadir a las mafias que trafican con seres humanos, aunque con la discrepancia de NC, integrante del cuatripartito, que considera la política migratoria no puede ser la de utilizar terceros países para repatriar a migrantes que proceden de lugares de conflicto. Las organizaciones humanitarias advierten asimismo que la medida contraviene las directrices de ACNUR.