Imagen de archivo del vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, con la diputada de CC Rosa Dávila. / C7

Canarias defiende su salida del régimen común de financiación autonómica

Rodríguez propone que para cambiar el sistema, se tengan en cuenta la población ajustada y los hechos diferenciales del archipiélago

B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El vicepresidente del Gobierno y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, defendió ayer en el Parlamento canario la salida de la comunidad autónoma del régimen común de financiación autonómica, aunque reconoció que la actual ley «lo hace muy difícil». Por eso, entiende que se debe «combinar la negociación bilateral y la multilateral para la reforma del sistema». En una comparecencia en la comisión de Hacienda de la Cámara regional, Rodríguez agregó que, en cualquier caso, el nuevo sistema debe seguir desvinculado de los recursos del REF y calculado en función de la población ajustada, así como tener en cuenta las singularidades de Canarias.

Este asunto fue planteado en la comisión por la diputada de Nueva Canarias, Esther González, quien subrayó la trascendencia de que Canarias aborde la reforma del sistema de financiación en una negociación bilateral con el Estado ya que los hechos diferenciales del REF, así como las circunstancias derivadas de la insularidad y la lejanía son únicos entre las comunidades de régimen común. «No es de recibo que después de ocho años, aún no se haya aprobado la reforma del sistema de financiación», que debió revisarse en 2014, manifestó.

A su juicio, es evidente que esta reforma es «muy complicada» y que no será posible si no se inyectan recursos al sistema, «ya que ninguna comunidad quiere retroceder y recibir menos de los recursos consolidados». Esther González indicó que existe una estimación que habla de 16.000 millones adicionales como fórmula para viabilizar un nuevo modelo de financiación.

Aunque la previsión de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, es abrir de nuevo este debate, el consenso se prevé difícil por las diferencias entre comunidades y con los criterios planteados inicialmente por el Gobierno. Para NC, el elemento clave para iniciar esta negociación debe ser la población ajustada, aunque la diputada también entiende que deben calibrarse factores diferenciales para que el sistema sea equitativo y garantice que todos los españoles acceden a los servicios públicos esenciales en las mismas condiciones al margen de la comunidad en la que vivan. Por eso, entiende que en el caso de Canarias hay que ponderar no solo la lejanía o la insularidad, sino tener en cuenta la estructura de edad, la tasa de desempleo o pobreza.

En su respuesta, Rodríguez mantuvo que la financiación autonómica es una de las «claves cruciales» en la conformación del complejo Estado español y destacó que, aunque que este sistema hay que revisarlo cada cinco años, su complejidad ha impedido que lo lleven a cabo gobiernos que han contado incluso con mayorías absolutas debido a falta de consenso respecto a las cantidades y su distribución.

Su impresión, dijo el vicepresidente y consejero de Hacienda, es que el debate pero tendrá enormes dificultades porque habrá que poner sobre la mesa recursos adicionales «para que nadie pierda». La primera dificultad, por tanto, es como se respeta «lo conquistado por cada territorio». A partir de ahí, señaló, habrá que establecer una distribución «solidaria, justa y suficiente» de los recursos para mantener las competencias de las comunidades.

Por eso, para Román Rodríguez «lo ideal» sería que Canarias saliera del sistema común, una posición sustentada tanto por las singularidades fiscales como por las necesidades de financiación, aunque reiteró que es «muy difícil» conseguir la situación de «bilateralidad absoluta» por la ley de financiación de comunidades autónomas y el papel del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), por lo que sería necesario combinarlo con la presencia en los órganos multilaterales «con toda la presión posible».

En el debate para el cambio del sistema, agregó, Canarias planteará como condiciones la separación de los recursos fiscales del REF de los acuerdos en materia de financiación autonómica y que el eje de la discusión sea la población ajustada y con las singularidades canarias. En cualquier caso, puntualizó que «el actual status quo es positivo para Canarias y hacerlo sin garantías podría hacernos retroceder».