Antonio Alarcó durante una de sus intervenciones en el Senado. / C7

Alarcó: «En salud publica los políticos tienen que hacer lo que dice la ciencia»

Médico y senador, el parlamentario canario ve imprescindible un gran pacto de Estado para que la sanidad universal sea sostenible

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ MADRID.

Su doble condición de médico y senador -representa a Tenerife en la Cámara Alta por el PP- permite a Antonio Alarcó tener una amplia visión panorámica de la pandemia que hace año y medio lo trastocó todo, tanto desde la perspectiva sanitaria como desde el punto de vista de la gestión política. Tuvo oportunidad de atisbar pronto la gravedad de lo que se avecinaba, cuando a principios de febrero de 2020 participó en el comité ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en representación del Colegio Internacional de Cirujanos (ICS), organización global con sede en Chicago de la que es vicepresidente. «En la reunión de la OMS en Ginebra tuve información directa y terrible de lo que estaba ocurriendo», señala, «tanto es así que cuando llegué a mi hospital en Tenerife dije en mi servicio que había que cerrar y se cerró el 5 de febrero, cinco semanas antes de que se declarara el estado de alarma en España», añade, a modo de critica indirecta a la reacción tardía con la que a su juicio se decretó el confinamiento en España.

Portavoz del PP en la comisión de Sanidad del Senado, centrada desde el primer momento en la pandemia y sus consecuencias, Alarcó participó también desde su creación en la comisión de seguimiento del coronavirus que su partido creó en febrero de 2020, de donde surgió la propuesta de articular una ley de pandemias para evitar en el futuro el embrollo judicial generado alrededor de las restricciones se seguridad sanitaria, con pronunciamientos distintos y a veces contradictorios en las diferentes comunidades autónomas. «Aprobar una ley de pandemias es clave para no judicializar la salud pública», señala, «sería una ley orgánica de artículo único que se puede aprobar en quince días, creemos que sigue siendo necesaria», añade.

Asegura que cuando el sistema de salud se enfrenta a una emergencia sanitaria los políticos deben limitarse a gestionar las indicaciones de la comunidad científica desde el máximo consenso. «Hay que dejar actuar a la ciencia, las soluciones a los problemas sanitarios son exclusivamente científicas, porque los especialistas son los que saben», señala, «el modelo sanitario ya está definido por el Tratado de Lisboa, en el que también participé representando al Senado, pero la eficacia del modelo necesita del acuerdo político, por eso hace falta un pacto estatal serio, con transparencia, para que la sanidad siga siendo un servicio universal y pueda ser sostenible. Queda mucho por hacer», añade.

Como miembro del Colegio Internacional de Cirujanos participó en el comité de la OMS que dio la alerta sobre la pandemia

Como profesional de la salud, en su ejercicio diario echa de menos una estrategia nacional de lucha contra la soledad involuntaria y de reconstrucción psicológica, para hacer frente a situaciones emocionales agravadas por la pandemia. Demanda también una acción coordinada para reducir las listas de espera y mejorar la atención a las patologías no vinculadas al covid19. «Se han quintuplicado», indica, «seguimos en pandemia pero otras patologías como el cáncer, los infartos, los ictus, también siguen ahí y hay larguísimas listas de espera difíciles de corregir sin una estrategia clara y acordada», añade.