A Sánchez se le complica la quinta prórroga

19/05/2020

El Gobierno central negocia la nueva ampliación del estado de alarma de un mes con sus socios de investidura y con su nuevo aliado, Ciudadanos, pero tanto unos como otros han puesto condiciones a este respaldo en el Congreso

El Gobierno se está empleando a fondo para conseguir los apoyos precisos este miércoles en el Congreso de los Diputados para prorrogar el estado de alarma, una negociación que se está complicando por momentos ya que tanto los socios de investidura -ERC o PNV- como el nuevo aliado -Ciudadanos-, están mostrando sus reticencias para ampliar esta situación excepcional un mes más, como quiere Pedro Sánchez. De entrada, ya cuenta con el no del Partido Popular.

El dirigente de Ciudadanos y portavoz adjunto en el Congreso, Edmundo Bal, afirmó ayer que su partido exigirá al Gobierno que la próxima prórroga del estado de alarma dure menos de 30 días y que no se vincule a la activación de la mesa de diálogo con la Generalitat de Cataluña, como ha propuesto ERC a cambio de sus votos. «Sánchez tiene que elegir», dijo Bal en una rueda de prensa telemática tras la reunión semanal del Comité Permanente de Cs, al recordar que el Ejecutivo del PSOE y Podemos tiene solo 155 escaños y necesita convencer a otros grupos para que el Congreso ratifique la quinta prórroga el próximo miércoles en el marco de la lucha contra el coronavirus.

JxCat y ERC ya han puesto sobre la mesa la exigencia al Ejecutivo central de que devuelva el poder de decisión al Govern de Quim Torra para las fases de desescalada a cambio de su eventual abstención en la votación de la próxima prórroga del estado de alarma. En las últimas horas, no solo representantes de ERC sino también de JxCat estuvieron negociando por separado con el Gobierno de Pedro Sánchez de cara a una nueva ampliación del estado de alarma y, si bien no hay aún ningún acuerdo, las conversaciones siguen abiertas.

La portavoz de ERC, Marta Vilalta, explicó que tras los últimos contactos con representantes del PSOE y del Gobierno, «no se dan las condiciones» para que los republicanos vuelvan a la abstención. Para moverse de su no a una nueva prórroga al estado de alarma, ERC reclama poner fin al «mando único» centralizado y permitir que «el gobierno de la Generalitat pueda decidir sobre las próximas fases del proceso de desconfinamiento». Si el Gobierno de Sánchez quiere que ERC cambie de posición, ha apuntado, «deberá esforzarse más» y plantear «concreciones» sobre el poder de decisión de la Generalitat para que tenga «la última palabra» en Cataluña bajo el estado de alarma.

Por su parte, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, aseguró ayer que ante a quinta prórroga, Sánchez quiere «reeditar el pacto Frankenstein» que le llevó ala Moncloa a través de una moción de censura. A su entender, «no apoyar el estado de alarma es dar un sí a España». En una rueda de prensa en la sede del PP, García Egea confirmó que el PP votará «no» a esa nueva prórroga de un mes del estado de alarma. García Egea afirmó que debe iniciarse cuanto antes el desconfinamiento jurídico y reclamó un plan alternativo.