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Sissy Spacek, como Carrie.
Stephen King, fábrica de terrores

Stephen King, fábrica de terrores

La ingente obra del escritor, uno de los autores de género más venerados, ha inspirado numerosas películas y series de televisión

Jueves, 7 de septiembre 2017

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Suena a todo volumen 'Pet Sematary' de los Ramones, del siniestro filme homónimo, una inmejorable banda sonora para la escritura, y lectura, de las presentes líneas. Ellos no quieren ser enterrados en el cementerio de animales, no quieren volver a vivir sus vidas otra vez. Después le tocará el turno a 'Who made who', de AC/DC, esa canción demoledora que acompañaba las imágenes de 'Maximun Overdrive' ('La rebelión de las máquinas'), la única película que dirigió el propio Stephen King con más diversión que gloria. Mientras la música invade la habitación podemos imaginar al archiconocido juntaletras, inspirador de las joyas mentadas y tantas otras, escribiendo y escribiendo sin moverse apenas de su asiento, rodeado de latas de cerveza y, sobre todo, de oscuridad. Hace años su corazón estuvo a punto de pararse, pero sus manos y su mente resucitan una y otra vez confirmando su innegable capacidad para crear y crear sin parar.

El accidente que casi le devora el alma -fue atropellado por una furgoneta que se desvió de la carretera- le insufló energías. "Si no escribiera me habría emborrachado y drogado hasta la muerte", suele comentar. Quizás su mujer, Tabitha, le enterró en el cementerio de animales tras ser golpeado por el monstruo de hierro y el muy truhán regresó de entre los muertos para seguir sembrando el pánico entre millones de lectores de todo el mundo. Se convirtió en uno de sus personajes, en un fabricante de horrores que ha vuelto del más allá para seguir estremeciéndonos. Su virus del miedo se ha extendido por internet, mientras las adaptaciones de sus obras a la gran pantalla mejoran con el tiempo, o eso parece.

Atrás quedan producciones fallidas, aunque entrañables, que asolaron los cines en los ochenta y noventa, y un puñado de piezas maestras. Muchas fueron carne de videoclub, eclipsadas por el éxito de propuestas de reciente hornada. Probablemente en estos momentos el inspirador de algunas de las propuestas cinematográficas más terroríficas de todos los tiempos está golpeando el teclado, expulsando sus criaturas sobre papel. Sus chicos del sótano, expresión que utiliza para referirse a su inspiración, siguen trabajando y trabajando y trabajando. Mientras tanto, escuchamos por enésima vez el trallazo sonoro de los Ramones y repasamos esas cintas de vídeo y DVDs que llevan su diabólico sello, las mismas que lucen polvorientas en las estanterías de casa junto a las novelas. ¿Cuáles podemos considerar las mejores versiones cinematográficas?

La ingente obra de King, uno de los autores de género más venerados, ha inspirado numerosas películas y series de televisión. Toca hablar de su universo porque estos días se estrena la esperada nueva versión de 'It' -mientras 'La torre oscura' todavía respira en la cartelera-, un libro de ventas millonarias que ya se convirtió en una miniserie para televisión, lanzada también como película en formato doméstico en 1990, con el inefable Tim Curry bajo el maquillaje del siniestro payaso Pennywise.

Esta vez la historia se centra en la primera parte, cuando el horripilante relato transcurre en la adolescencia de los protagonistas, con un próximo capítulo ya anunciado. Parece haber dos películas en esta nueva traslación del cuento a imagen real, la que quería hacer Cary Fukunaga ('True Detective'), más perversa, con ese pueblo repleto de adultos forjadores de traumas como escenario, y la que ha salido al meterle mano el estudio y cambiar de director en busca de la comercialidad, añadiendo sustos facilones que remiten a Freddy Krueger, ¿sin quererlo? El éxito de 'Stranger Things', con sus múltiples referencias a la imaginería del mismísimo King y la cultura pop de los años 80, puede restar mérito a una divertida muestra de cine de terror juvenil cuyo soundtrack pone los pelos de punta: New Kids on the Block, The Cure, Anthrax...

Christopher Walken en 'La zona muerta'.

Viajando atrás en el tiempo, elaborando el listado de títulos indispensables con la marca King, juntos pero no revueltos, es inevitable abrir fuego con la arrebatadora 'Carrie' (Brian de Palma, 1976), cuyo remake reciente no estaba tan mal. El clásico coronó a Sissy Spacek como reina del grito, con sus poderes psíquicos y una madre manipuladora que le hace la vida imposible, una de las obsesiones del escritor. Fue su primera novela publicada, teóricamente rescatada de la basura por su esposa. El principio de una incombustible trayectoria que trajo en los nostálgicos años 80 producciones impagables con el paso del tiempo como 'Cujo' (Lewis Teague, 1983), la magnética 'Christine' (John Carpenter, 1983), la desasosegante 'La zona muerta' (David Cronenberg, 1983), la sanguinolenta 'Los chico del maíz' (Fritz Kiersch, 1984), las reivindicables 'Miedo azul' (Daniel Attias, 1985) y 'Los ojos del gato' (Lewis Teague, 1985), la escalofriante ya mentada 'El cementerio viviente' (Mary Lambert, 1989) o la comiquera 'Creepshow' (George A. Romero, 1982), donde King protagonizaba uno de sus segmentos más delirantes, en la piel de un redneck que va transmutando en planta tras tocar un meteorito en el campo.

Un fotograma de 'Cadena perpetua'.

Había inaugurado la avalancha de películas una obra maestra, 'El resplandor' (Stanley Kubrick, 1980), cuyo inquietante resultado, sorprendentemente, no convenció al novelista, que apadrinó posteriormente una terrible serie de televisión que engrandeció todavía más la afamada cinta del inmenso Kubrick. La retorcida 'Misery' (Rob Reiner, 1990) abrió la veda en los 90 y sembró el miedo en el patio de butacas con una maligna Kathy Bates deliciosamente histriónica. Hay contadas excepciones en una década con poco sentido de humor, quizás 'Verano de corrupción' (Bryan Singer, 1998). La filmografía basada en las novelas del rey de la literatura de miedo y suspense es bastante irregular. Permanecen especialmente en la memoria colectiva producciones que no son estrictamente de terror, entre ellas la referencial 'Cuenta conmigo' (Rob Reiner, 1986), sin cuya existencia quizás el fenómeno 'Stranger Things' nunca hubiera encontrado un camino por el que transitar, al igual que la nueva adaptación de 'It', clara deudora de su ambientación. Frank Darabont es, probablemente, el cineasta que mejor ha entendido el material de partida de King a la hora de trasladarlo a imagen en movimiento. 'Cadena perpetua' (1994), 'La milla verde' (1999) y 'La niebla' (2007), esta última con el horror por montera (y una reciente serie en Netflix), son de su sobria cosecha. Sin duda, tenemos King por los siglos de los siglos. No están todas las películas que son. Imposible. Ahora mismo hay varias en el disparadero y su máquina de escribir echa humo.

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