Un fotograma de la quinta temporada de 'Élite'.

'Élite' va cuesta abajo y sin frenos

Tras la marcha de Miguel Bernardeau y Arón Piper, los alumnos de Las Encinas tratan de mantener a flote el interés por una serie que atraviesa su peor momento

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

Hace algo menos de un año, contábamos por aquí que los cuatro primeros episodios de la cuarta temporada de 'Élite' nos habían gustado. No había ironía. Después de una tercera temporada flojísima, los nuevos personajes habían logrado insuflar vida a una ficción condenada a repetirse entre misterios de baja intensidad, cuerpazos más bien esculturales y fiestas regadas de alcohol y drogas. Fue un juicio apresurado porque cuando finalmente se subieron todos los capítulos a la plataforma, todo rastro de autoparodia había desaparecido y 'Élite' se mostraba más bien como siempre, solo que más cansina. Pues bien, la quinta temporada ya ha llegado al servicio y sigue más o menos igual: cuesta abajo y sin frenos.

No le ha sentado bien perder a dos de sus personajes más populares Guzmán (Miguel Bernardeau) y Ander (Arón Piper), que decidían huir tras, cuidado que viene spoiler, la muerte de Armando en la temporada anterior, durante la fatídica fiesta de Nochevieja celebrada por Phillippe. La nueva tanda de episodios comienza con la imposición de nuevas reglas en el instituto Las Encinas -fuera móviles, fuera redes sociales y, atención, estricto código de vestimenta- por parte del director del centro, Benjamín, al que da vida un siempre atinado Diego Martín, mientras algunas de las tramas de la anterior temporada, como la desaparición de Armando o la violación de Cayetana a manos de Phillippe -es bochornosa la forma en la que los guionistas han tratado el tema- siguen flotando en el aire.

Una vez más, un interrogatorio ante la policía y la presencia de lo que parece un cadáver flotando en una piscina son el punto de partida de un misterio que poco a poco se irá desvelando. Su interés es inversamente proporcional a las vueltas que la ficción da para resolverlo. Los primeros compases de la serie sirven también para presentar a dos de los nuevos personajes: está por un lado Isadora (Valentina Zenere), a la que apodan la reina de Ibiza, una tipa muy superficial y enganchada a las drogas que se hospeda en el Four Seasons de Madrid. Por otro lado, Iván (André Lamoglia), hijo de un afamado jugador de fútbol brasileño, siempre de fiesta y rodeado de mujeres, que pronto se convertirá en uno de los grandes amigos de Patrick.

Pero estamos aquí, sobre todo, para saber qué pasa con la vida de los muchachos. Omar sigue enganchado a Ander, aunque este apenas le responde a los mensajes en su viaje por el mundo, y se desquita con Patrick. Samu y Ari continúan su relación, pero el chaval, que procede de clase baja, está volcado en conseguir el éxito académico y no dudará en ponerse a las órdenes de Benjamín. Mientras tanto, Mencía y Rebe, que en la pasada temporada iniciaron una relación, jugarán al gato y el ratón durante buena parte durante esta tanda de episodios. Por su parte, Phillippe está siendo acosado por algunos de los alumnos del centro y ninguneado por sus amigos. El francés encontrará en Isadora una aliada, mientras trata de 'arreglar' lo ocurrido con Cayetana.

Tres fotogramas de la serie.

Y siguen las fiestas y el desenfreno, con triángulos amorosos -esta vez, padre incluido-, escenas subiditas de tono y grandes dosis de cosificación de chicos y chicas. Tiene 'Élite' maña a la hora de rodar este tipo de secuencias, incluso aunque abusen de los mismos escenarios una y otra vez; en cambio, en otras circunstancias -ese autocine lleno de coches de lujo- uno no sabe si se está jugando a la parodia o realmente la cosa es así de ridícula.

Da la sensación de que los guionistas cada vez tienen menos que contar. El misterio que rodea cada temporada siempre fue una excusa para mostrar la vida de lujo y los excesos de estos adolescentes de clase alta, pero parece que quienes desarrollan la serie han ido limando cada vez más su importancia, dejándola prácticamente vacía. Quizá ahora, con ese objetivo en mente, 'Élite' es una ficción más perfecta, pero también mucho más anodina y aburrida.

'Élite' está disponible en Netflix.

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