Timothy Spall da vida a otro célebre artista inglés, Laurence Stephen (L. S.) Lowry.

Timothy Spall: «En Reino Unido tenemos nuestro Picasso, L. S. Lowry»

Tras meterse en la piel de Turner, el intérprete encarna a otro gran pintor inglés en la película 'La Sra. Lowry e hijo'

MARÍA ESTÉVEZ Los Ángeles

Primero interpretando al gran William Turner y ahora a L. S. Lowry, el actor Timothy Spall (Londres, 63 años) se revela como el hombre perfecto para llevar pintores a la pantalla grande. En 2014, Spall ganó el premio al mejor actor en Cannes por su interpretación del genio gruñón y grosero en la película de Mike Leigh, 'Mr. Turner'. Ahora regresa como otro artista británico en la sofocante 'La Sra. Lowry e hijo' de Adrian Noble. Esta semana se estrena la cinta que cuenta la historia del artista L. S Lowry (1887-1976) con su controladora madre.

A esa mujer, Elizabeth, la interpreta de forma impecable la actriz Vanessa Redgrave. La narración recorre la vida del artista nacido en Pendlebury, cerca de Mánchester. Mientras se preparaba para su papel, Spall se dedicó a pasear por la ciudad del pintor, viendo en bucle el único cortometraje que encontró de Lowry. Ambientada en 1934, entre las penurias de dos guerras mundiales, la historia muestra la complicada y claustrofóbica relación entre Lowry y su madre hipercrítica, aunque postrada en una cama y dependiente de las ayudas del hijo.

-¿Cómo se enfrentó a este retrato íntimo de Lowry?

-Se espera que la vida de los artistas tenga un aire romántico. En este caso, nos encontramos con un hombre callado que deambula por su ciudad. Es un retrato de todo lo que le influyó, pero también de su torpeza como hombre, de su desgarbada actitud ante la vida. Era un hombre ordinario, sometido a una madre dependiente.

-¿Qué ha descubierto interpretando a dos grandes pintores?

-Que todos los artistas son como cualquier ser humano: tienen las mismas preocupaciones, por mucho que les impulse su deseo de grabar lo que ven. Y a menudo, contrariamente a la opinión popular o la opinión romántica, no son personajes románticos, apuestos o encantadores, sino sorprendentemente ordinarios y desagradables. Saben utilizar su talento para comunicar sentimientos y eso nos enseña cosas sobre nosotros mismos.

-El abuso psicológico de la madre de Lowry sobre su hijo, acaba traumatizándolo.

-Efectivamente, creo que ese es el aspecto menos representado de su historia. Él la cuidó durante años, no murió hasta que Lowry había cumplido 52 años, y hasta entonces vivió con ella en su adosado de dos pisos. Cuando ves la película, aprendes quién era ella, pero especialmente aprendes quién era su hijo. Este hombre es un crisol del sufrimiento y al mismo tiempo su espíritu conecta a través de la pintura con cada ser humano que ve. Ella lo era todo para él. Hasta donde sabemos, él nunca tuvo una relación íntima con una mujer o un hombre, ella era su centro emocional y su vida. Él condiciona sus deseos a los de ella, pero una vez que ella murió, todo cambia.

-¿Por qué cree que se mantuvo junto a su madre?

-Él sufre, pero también era la única vida que conocía. Fue difícil porque su madre desaprobaba su trabajo, pero él creció cautivado por todas sus necesidades. Su abuso tenía algo de masoquismo, sabe que su pintura también surge de ese abuso, de una terquedad que heredó de ella. Si Dickens no hubiera crecido con un padre extraordinario que terminó trabajando en una fábrica de embotellado a la edad de 12 o 13 años, viniendo de un entorno de clase media, ¿hubiera triunfado Dickens? Probablemente no, porque se vio obligado a vivir en un entorno que le enseñó. No puedes sacar al hombre de sus circunstancias.

Vídeo. El tráiler de la película.

-A Lowry se le consideraba un pintor infantil.

-Creo que es un error no considerarle un pintor sofisticado. Cuanto más miro sus pinturas, más pienso en él y me doy cuenta de que es un artista brillante. No hay nadie como él. No está imitando a nadie y nadie puede realmente imitarlo. Él es completo y absolutamente único. Para mí, esa idea de que pinta como un niño, no es cierta. Como pintor no era un ingenuo, no era un primitivo. Picasso dijo: 'Me llevó 70 años aprender a pintar como un niño.' Ese es Picasso, nadie en Reino Unido dice en realidad que tenemos nuestro propio Picasso, y ese es Laurence Lowry .

-¿Cree que el filme aportará una nueva perspectiva sobre Lowry?

-No lo creo. A Lowry se le respeta, pero no lo suficiente. Tenía muchísimo talento. Es muy difícil para alguien que sabe pintar, pintar como un niño y hacerlo con esa honestidad.