Marina Salas y Àlex Monner, en 'El Cover'. / Andre Paduano

Secun de la Rosa: «Quería homenajear a los artistas de guerrilla»

El actor y dramaturgo dirige su ópera prima, 'El Cover', una cinta musical ambientada en Benidorm sobre las distintas formas de ver y sentir el éxito

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

«No se podía haber hecho en otro sitio que no fuera Benidorm», dice convencido Secun de la Rosa (Barcelona, 1969). El actor y dramaturgo habla así de 'El Cover', su ópera prima detrás de las cámaras, que llega este viernes a las salas de cine tras afrontar un parón en el rodaje de varios meses a consecuencia de la pandemia. Ytiene razón. La película, una cinta musical que no un musical, está bañada por una singular luz que hubiera sido difícil de atrapar en otra localización, pero es que además iba como anillo al dedo para la historia que el realizador catalán quería contar.

«Nunca he veraneado en Benidorm, lo conocí ya de mayor, de casualidad. Y creo que para hablar de los artistas de guerrilla, de esos cantantes de hotel y de bar, que cantan muy bien pero que se tienen que buscar la vida porque no han triunfado, y que encuentran un reducto en la zona inglesa de esta ciudad para trabajar cuatro meses y luego sobrevivir en Madrid y Barcelona no había otro lugar mejor», relata.

Porque 'El Cover' sigue los pasos de Dani (Àlex Monner), un joven cantante y guitarrista, que ha heredado de sus padres, ya fallecidos, su amor por la música, pero que esconde sus miedos e inseguridades detrás de la rancia idea y prejuicios que muchos tienen acerca de esta ciudad de la costa del sol. Tanto que prefiere trabajar de camarero, mientras ve cómo los bares, hoteles y salas de fiesta de la localidad se llenan de artistas. Cuando conozca a Sandra (Marina Salas) y a toda una serie de pintorescos personajes, se cuestionará a sí mismo.

«Quería rendir homenaje a estos artistas de guerrilla y tenía que ser en Benidorm porque a Benidorm le pasa como a ellos, tiene algo de denostado, esa imagen de la ciudad a la que van los jubilados. Y me apetecía sacar ese Benidorm idealizado, como ocurre con ciudades como Las Vegas, donde la gente joven va ahora y que es como el bar de toda la vida de moda, al que acude la gente sin prejuicios ni pudor», reflexiona De la Rosa.

Secun de la Rosa, junto a parte de los actores.

No ha debido ser nada fácil sacar un proyecto así adelante. Y eso que en 'El cover' no hay grandes coreografías –lo más parecido, un popurrí de temas en un garito filmado en un largo plano secuencia–. Es más bien un filme de corte sencillo e intimista, con un enorme trabajo detrás. película que en pantalla parece sencilla y pequeña. Solo adquirir los derechos de las canciones que aparecen a lo largo de la película ha tenido que ser un quebradero de cabeza. Y es que la selección musical lo mismo enamora con el 'Back to Black' de Amy Winehouse –tremenda Carolina Yuste como la cover de la malograda cantante–, que mezcla Los Chunguitos con Lady Gaga o fusiona –por fin– el 'Resistiré' del Dúo Dinámico con el 'I Will Survive' de Gloria Gaynor. «Busqué canciones que me habían emocionado para tratar de llevarlas a ese universo», cuenta el director, que obligó a los actores a cantar en directo en el set de rodaje «para que hubiera más verdad».

Un varapalo

Tan solo llevaban dos semanas de rodaje, cuando el 11 de marzo de 2019 el coronavirus lo trastocó todo. «Se supone que el rodaje tenía que ser divertido, algo vivo, pero ya había una nube negra entonces porque el bicho estaba en Italia y de pronto hubo que parar. Fue muy doloroso porque no sabíamos cuándo podríamos volver. ¿Se arruinaría la productora? Luego Benidorm se quedó sin bares, sin gente, muchos músicos ingleses y portugueses tuvieron que irse a otros trabajos, otras personas enfermaron. Fue terrorífico», detalla.

Fueron meses de desconcierto, de no saber si la película saldría adelante, pero esos tiempos muertos sirvieron para afinar la producción. «Si en la primera parte del rodaje explotaron la inconsciencia y las ganas de cantar, en la segunda surgió un espíritu de lucha increíble. ¿Queríamos artistas de guerrilla? Pues aquí empieza la película», rememora con emoción. «Para mí el milagro ha sido porder terminar la película, luego ya que haya quedado bien y que haya gente a la que le guste es como una recompensa añadida».

Para De la Rosa, 'El cover' ha sido también todo un aprendizaje. «He sido un director muy torpe y me he equivocado –dice–. Al venir del teatro, primaba la emoción, y en el cine el tempo y la mecánica es diferente». Cuenta, por ejemplo, que a diferencia de lo que ocurre en escena, que en cada representación se afina y mejora, a rodar «hay que llegar con mucha película hecha, hay que trabar mucho antes de llegar al set, y yo he tenido que estar reaccionando todo el rato».

Pero sin duda el reto más grande ha sido el de hacer «una película con amor al público, con vocación de público, bajo el paraguas de plataformas y discográficas como Amazon y Universal, pero a la vez no abandonar tu sello y tu personalidad, ser autor», concluye.