Un fotograma de 'The Medium'.

El horror documental de 'The Medium'

Aprovechando el formato de falso documental esta premiada película que llega de Tailandia busca perturbar al espectador con un relato de posesiones. Ha arrasado en la taquilla asiática

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Pudo verse en el Festival de Sitges, a concurso en su Sección Oficial, esta propuesta de nacionalidad tailandesa que peca de excesivo metraje pero logra estremecer a todo espectador que se deje llevar por su ritmo e intenciones. En las imágenes de 'The Medium' la inquietud va creciendo a lo largo de más de dos horas de metraje -algo que obsesiona al que esto escribe, el largo minutaje del cine de estreno actual-, aprovechando el formato documental para incomodar con un mayor realismo al espectador con ganas de sensaciones fuertes (que tardan más de la cuenta en llegar). El rodaje de una pieza informativa con entrevistas sobre chamanismo deriva en una pesadilla envolvente dirigida por Banjong Pisanthanakun, responsable de títulos de género como 'One Day', 'Pee Mak Phrakanong' o 'Shutter'. Una joven es poseída por una entidad maligna, remitiendo a tantas y tantas propuestas macabras sobre exorcismos, un tema muy cinematográfico. Tras estrenarse en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Bucheon, en Corea del Sur, donde se llevó el premio a mejor película, ha sido un éxito de taquilla en Asia, convirtiéndose en la cuarta película coreana más taquillera del pasado año. En nuestras fronteras también se ha llevado trofeos, alzándose como cinta ganadora en el Maniatic Film Festival de Manises (Valencia).

'The Medium' se sube al carro del 'found footage', tendencia en el fantástico y terror desde el bombazo de 'Blair Witch Project', un hito en el arte del marketing audiovisual. Nadie podía imaginar que una inteligente campaña comercial, apoyada en internet, paraíso de mentiras y leyendas urbanas, iba a catapultar a la fama una obra de presupuesto ínfimo. Aunque 'Holocausto caníbal, una cult-movie que copó las páginas de las publicaciones más sensacionalistas en 1980, ya había sentado un precedente, la obra pergeñada en 1999 por Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, hoy desaparecidos del mapa artístico, abrió una vía hoy transitada en exceso para el género de horror. La técnica del «material encontrado» busca asustar al público apostando por imágenes con estética documental, con imágenes grabadas cámara en mano por los propios protagonistas del relato macabro. En esta ocasión la acción tiene lugar en una aldea rural en la región de Isan en el noreste de Tailandia. Sus habitantes creen fervientemente que los espíritus habitan en todo aquello que ven. Un equipo llega a la localidad para realizar un reportaje centrado en la figura de una chamán que está plenamente convencida de que su sobrina es el futuro «recipiente» de la diosa Bayan. El misterio está servido porque, como cabe imaginar, la muchacha no se comporta como estaba previsto al entregar su alma. ¿Es un ente diferente a lo esperado?

Vídeo. El tráiler de 'The Medium'.

El 'found footage', excesivamente exprimido últimamente, es el único lastre de 'The Medium. A pesar de partir de una premisa tan manida, su resultado está por encima de la media en comparación a otras producciones recientes con similar planteamiento formal. Como espectáculo inmersivo logra envolver a la audiencia, aunque un tajo en el montaje le habría beneficiado. Toda película que atiende a esta corriente trata de no alejarse de la realidad y ser lo más verosímil posible. Su objetivo es sumergir al espectador en la acción al máximo. Por ello suele haber secuencias rodadas con todo tipo de dispositivos, desde teléfonos móviles y videocámaras domésticas hasta cámaras de seguridad, lo que permite levantar propuestas con presupuestos muy ajustados. La explotada saga 'Paranormal activity' es un ejemplo en esta línea. En festivales especializados como el de Sitges proliferan este tipo de títulos que se asemejan en su look al vídeo casero o al reportaje televisivo. Ahí están, por ejemplo, la recomendable 'V/H/S' y secuelas, y tantos otros sucedáneos. En nuestra cinematografía tenemos la serie 'Rec' o 'La cueva', y existen ejemplos con olfato comercial a nivel internacional, como 'Monstruoso' o 'La visita', cuyo éxito apunta a que la fórmula está lejos de sufrir signos de agotamiento.