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Una imagen de 'Cliff walkers'. / RC

'Cliff Walkers': un letal juego de espionaje

El último fenómeno taquillero acontecido en China, un caótico thriller de espionaje, visita la cartelera con su director como mayor reclamo, el esteta Zang Yhimou

Borja Crespo
BORJA CRESPO

No tardan en sonar en la banda sonora, en un momento incómodo, varios acordes propios del western que apuntan el posible tono del último gran fenómeno de la taquilla china. 'Cliff Walkers', Premio a la Mejor Película por la Academia de Cine de Pekín, arrasó en su país de origen, pulverizando récords. Estamos ante un thriller de espías abrumador que puede epatar, por complejo, al espectador occidental no acostumbrado a este tipo de propuestas con label asiático donde los personajes entran y salen en una espiral de acontecimientos ensordecedor.

Detrás de la cámara está un reconocido realizador de regular trayectoria, Zhang Yimou, cuyo manejo del drama y el cine de acción es evidente, con títulos majestuosos como 'Hero' o intimistas como 'La linterna roja'. Su juego con la fotografía y los colores, marca de la casa, se deja llevar esta vez por un cromatismo donde destacan el blanco y el negro de manera natural: la nieve cubriendo los bosques y el asfalto de la ciudad, iluminada en melancólicas escenas nocturnas. Si en la recomendable 'Sombra' el aplaudido cineasta hacía un ejercicio de estilo sorprendente, rendido a los grises, la estética fría de esta nueva apuesta casa perfectamente con el relato planteado, con una violencia seca y cruenta fuertemente presente.

Los protagonistas de 'Cliff Walkers' visten continuamente de negro, con sombrero, sean del bando que sean, lo que puede llamar a la confusión, en la línea de los atuendos del plantel de la recomendable 'The Grandmaster', de Won Kar Wai, sin su efectismo ni coreografías maravillosamente irreales. La historia transcurre en la década de los años 30, en Manchukuo, un estado ligado al Imperio de Japón. Un grupo de agentes especiales del Partido Comunista se implican en una misión secreta, quizá suicida, donde el honor, la traición y el engaño están al orden del día. Conseguir su objetivo y sobrevivir a la gesta se complica a medida que se tambalean las alianzas y el enemigo muestra sus cartas. No está de más conocer un poco de historia para disfrutar mejor con lo expuesto, un posible galimatías en términos políticos.

Sección Oficial en Sitges

'Cliff Walkers', presente en la Sección Oficial del Festival de Sitges, empieza situando a parte de su elenco principal en un bello paisaje nevado donde irrumpe la primera cuchillada por la espalda. Tras una inesperada refriega que acaba en sangre, se sucede el enredo de forma imparable. Hay tremebundas escenas de ajusticiamiento y tortura, así como continuos golpes de efecto en base a los inevitables enfrentamientos. La intriga no cesa con el quién es quién, hasta el punto de resultar repetitiva, como la coreana 'Asesinos', cine situado en la misma época con puntos en común, tan esforzado como atropellado (y propagandístico). Tensión máxima sobra, con escenas de acción que rompen el encuadre. Hay una persecución en coches retro excepcional, por las calles nevadas. Dos horas fugaces de espectáculo caótico con un entregado reparto coral. Por supuesto, como es habitual en la obra de Yimou, los roles femeninos se muestran carismáticos y decisivos, por encima de la inevitable épica testosterónica final.