Violencia o convivencia

18/10/2019

Silvia Fernández

Es realmente inquietante ver lo que está sucediendo en Cataluña. Las dos noches de violencia, crispación y tensión que se han vivido el martes y el miércoles en Cataluña, y antecedidas por el bloqueo del aeropuerto de El Prat el lunes –tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo- requieren de acciones inmediatas por parte de la Generalitat. No puede ser que la violencia campe a sus anchas y secuestre en sus viviendas a los habitantes y turistas de Barcelona y que, desde la presidencia de la Generalitat, se apoye esas movilizaciones, ya sea de forma velada o direta.

Violencia o convivencia, decía ayer el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, con mucho acierto. O se está de un lado o de otro pero ya es hora de elegir y de poner fin a la sinrazón. Coches calcinados, contenedores arrasados, cristales rotos, calles cortadas, cargas policiales, lanzamiento de cócteles molotov, uso de ácido... fueron algunos de los elementos que dejaron tras de sí dos noches de caos en los que algunos vecinos de Barcelona tuvieron que abandonar sus viviendas ante el temor de que algunas de las hogueras encendidas en el centro pudieran provocar daños mayores por la proximidad a gasolineras. Esa escalada de violencia hay que cortarla y le corresponde a la Generalitat hacerlo. En caso de no tomar medidas será el Gobierno español quien actúe y las medidas serán, sin duda, más contundentes.

Quizás sea lo que esperan algunos para soliviantar aún más los ánimos y justificar lo injustificable.

Es inquietante y también triste ver a dónde se ha llegado. Qué mal han gestionado la reclamación independentista los políticos de turno en los últimos años y que poca perspectiva existe de que la cosa vaya a mejorar. De hecho, hay algunos partidos que ya están viendo cómo pueden sacar rédito electoral a la situación y que avivan los ánimos intencionadamente para ello, como es el caso de VOX, que aúpado por las movilizaciones violentas de estos dos últimos días prevé mejorar el 10N sus resultados en Cataluña respecto al 28A, cuando sacó un diputado para el Congreso. El 10N está a la vuelta de la esquina y todos andan como locos intentando rascar votos y esto va a dificultar la vía del diálogo y del sentido común, tan imprescindible para resolver la encrucijada independentista.