Las venas abiertas

Vergüenza ajena

14/05/2019

Este periódico abría ayer en portada con la foto de uno de los no siempre bien ponderados éxitos del Rocasa Remudas en Europa. Una imagen para el recuerdo, manchada por la presencia robando foco y protagonismo a las jugadoras de tres políticos, da igual su nombre.

Y es que estos no fueron los únicos en asomar por el Rita Hernández el domingo, convocados por una campaña electoral en la que se sigue creyendo que cada oportunidad de salir en la foto es oro y caña de pescar electores. Personas de muchos años de permanencia en la vida política de la isla, que sin probablemente haberse parado en su vida a leer una crónica de las teldenses no dudaron en pelearse por un asiento en la final y colgarse una bufanda amarilla y azul al cuello que no da para tapar todas sus vergüenzas.

Insisto, me ahorro los nombres por no darles el gusto, porque eran muchos y casi ningún partido se quedó a la sombra en un día tan especial.

Un hito más que sumar a esta campaña electoral en la que no paro de sentir vergüenza ajena. Convertida en meme rodante. Los discursos y los argumentos han quedado a un lado mientras vemos que a la senectud viruelas se puede volar en parapente o sentarse en el caballito de un parque infantil.

«La política de los nuevos tiempos requiere de más nivel intelectual que salir en ‘Zapeando’»

Las redes han contaminado más a los políticos que a los ciudadanos de a pie. Se invierte dineros en asesores de cuya imaginación nacen estas brillantes ideas y se olvida todo el decoro.

La política de los nuevos tiempos, esa que pregonan hasta los viejos partidos, requiere de un mayor nivel intelectual. De mejores ideas para mejorar los índices de una Canarias que requiere mucho más que salir en Zapeando, una paella nacionalista en una plaza de Guía o una foto en el palco de un pabellón.