Vengo del futuro

Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Un frente y un frentito. Por un lado, lo de Marruecos. Por otro, la Ley Trans. Pero en los dos se ha adoptado la misma estrategia por cada uno de los contendientes. Por cada uno de los contendientes que tenían las de perder. La de no enfrentarse. El Gobierno de España, con el de Marruecos (aunque Margarita Robles haya dicho que con España no se juega). Y la parte podemita contratante del Gobierno con la parte dominante que encabeza Carmen Calvo («¡Con Carmen Calvo no estamos a salvo!», gritaba el colectivo LGTBI). «Ellos, ellas y elles», que lo volvió a decir la ministra de Igualdad, se han quedado, de momento, sin la jurídicamente astrosa ley de Montero, la chica. Por la abstención del PSOE. Ahora los de Podemos, después de que Iglesias se llevara el amplificador, tienen el volumen bajo y aseguran que nadie se va a enterar de las reuniones de Sánchez y Díaz para solucionar sus carajales.

Nada nuevo en el gesto con los ojos en blanco de Nadia Calviño en el Congreso mientras Yolanda Fawcett Majors Díaz decía otra vez que iba a derogar la reforma laboral. Así es en el Consejo de Ministros, aunque eso no lo aireen desde Podemos. «Me puedes enseñar todos los informes que quieras, pero la subida del salario mínimo sube el paro», ha dicho Calviño en algún Consejo a Díaz con cierto desprecio. En Podemos, tras el rechazo por abstención del PSOE a tramitar la Ley Trans, confían en la terquedad negociadora de Díaz, que es para ellos el genio de la lámpara de aceite, un limpiador multiusos. Tras la salida de Iglesias, ella se ha quedado para pasar el paño y el Pronto. Pero el presidente va más allá. Nos trae del futuro algo superior, Neutrex futura. Blancura y protección para 2050.