Mi punto de vista

Una ventana al mundo

18/02/2020

El trail running está de moda en todo el mundo. En estos instantes este deporte se encuentra en un momento de efervescencia en el que muchas organizaciones intentan posicionarse para estar en la punta de lanza en el inminente futuro y en este proceso siempre tiene un papel relevante la Transgrancanaria. La ultra de la isla que se inició como una aventura de unos locos es hoy en día un evento consolidado a nivel internacional que tiene más consideración fuera que en casa. Con cualquier persona con la que hables que sienta pasión por correr y le nombras la Trans sabe de qué le hablas. Ayer mismo le nombré esta prueba a un directivo del grupo de comunicación Vocento y supo de inmediato de qué le hablaba, indicándome que era una carrera «de palabras mayores». La imagen de la isla se exporta al mundo. Durante varios días, Gran Canaria se encuentra en el epicentro de la actualidad del trail running mundial, pero cada uno de los más de 3.500 participantes se convierten en embajadores de la isla a través de las redes sociales, mostrando los encantos de las entrañas de nuestra querida tierra. La Transgrancanaria tiene algo especial, es una carrera diferente que merece un trato -y no hablo solo de dinero- cariñoso y receptivo en su propia isla. Gran Canaria intenta reverdecer y superar el tremendo incendio del pasado verano. Ahí todos enarbolamos la bandera de la conciencia y de la importancia que tiene nuestra tierra pero ahora, a través de una carrera deportiva, se nos brinda la ocasión de que los miles de extranjeros que llegarán para descubrirla gracias a la Trans sientan lo que sufrimos, vean zonas quemadas y devastadas y, sobre todo, reciban el cariño de todos nosotros por el esfuerzo que realizarán para alcanzar la meta junto al Faro de Maspalomas.

Durante estos años de travesía, la Transgrancanaria se ha ganado un respeto a nivel internacional por su profesionalidad y ha servido para este deporte se propague por Canarias con la fuerza de hoy en día. Los Marco Olmo, Luca Papi, Sebastien Chaigneau, Miguel Heras, Pau Capell, Lizzy Hawker, Ryan Sandes, Arnau Juliá, Nuria Picas, Magda Laczack, Zigor Iturrieta, entre muchos otros, le han dado un realce a una carrera que se disputa en una isla del Océano Atlántico que muchos descubren gracias a esta oportunidad que se les brinda. Ganar la Trans es sinónimo de prestigio, pero casi siempre valorado desde fuera. Es hora de empezar a entender qué supone la Transgrancanaria para la isla, luchar por lo mismo que luchan y consiguen otras ultras -no muy lejanas-, y dejarse de disputas estúpidas que solo logran poner piedras en el camino.