Mi punto de vista

Un maratón de despropósitos

08/10/2019

Los que habitualmente tienen por costumbre, cosa que agradezco, leer cada semana esta columna de opinión saben claramente cuál es mi punto de vista sobre la gestión que se ha llevado a cabo durante estos últimos años del Gran Canaria Maratón. La carrera de las fotos y de los récords se ha transformado en una pasarela política para el consejero de turno, en el que todo se soluciona con palabras rimbombantes en el que el éxito es «total y absoluto». Pero la realidad es bien distinta. El problema del Gran Canaria Maratón es que nadie se ha preocupado en hacer un análisis exhaustivo de la carrera y de sus resultados. Todo se salda con la palmada en la espalda, en contentar al consejero con una exposición fotográfica que ya produce hastío y con unas cifras ridículas en la prueba reina de 42 kilómetros que nadie asume. Hace días anuncié que la edición 2020 no se celebraría en enero. Desde hace meses la parálisis en torno al maratón fue total. La consejería iba a sufrir cambios y los anteriores en el puesto, tras la marcha de la UTE organizadora, no quisieron mover hilos y todo quedó en el habitual «ya veremos». Francisco Castellano, el nuevo regidor del Instituto Insular de Deportes, se ha visto con un buen marrón con el maratón. Vio cómo las fechas se le echaban encima y sacar la carrera en enero era totalmente inviable, ya que la intención es sacar un nuevo concurso público para la organización de evento.

Han pasado diez ediciones y el estancamiento es enorme. Ayer el consejero Castellano explicó en Televisión Canaria que el Gran Canaria Maratón no se celebrará en enero «después de realizar un estudio del que se desprendía que la prueba necesitaba un cambio al estar registrando un descenso de participantes europeos y una consiguiente caída de la repercusión». Uff. Pero si decían que cada año venían más extranjeros o de eso presumían con el logo en el pecho de Isla Europea del Deporte.

El tiempo pone a cada uno en su sitio. ¿De qué sirve traer a atletas africanos que rompan los registros si a los canarios aún no les han pagado los euros que les correspondían por subirse al podio? ¿Para qué se paraliza una ciudad y se ponen todos sus servicios a la disposición de la organización cuando la carrera de 42 kilómetros solo la corren unos 800 participantes? ¿Cómo es posible que el Gran Canaria Maratón no se celebre en enero y a día de hoy uno entra en su página web y no se anuncie nada de ello?

En noviembre de 2020 habrá maratón. Se quitará el medio maratón para dar realce a la LPA Night Run en octubre. Tiempo al tiempo. ¿Servirá de algo?