Las venas abiertas

Mugre

28/08/2018

Cada ciudad cuenta con su propia literatura, un relato en el que la mitad de los renglones nacen de la verdad y la otra mitad de la poderosa imaginación de sus autores. En Las Palmas de Gran Canaria, por ejemplo, alguien quiso instalar en el imaginario popular que la capital suele estar más sucia cuando gobierna la izquierda.

Ese discurso es más una fábula de la derecha que una certeza. Pero no siempre es mentira. Y como muestra, el presente. Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad hecha un desecho. Y no es una percepción personal, es un dato estadístico.

La semana pasada se conocían los datos del Barómetro de Satisfacción de Servicios Públicos, una encuesta realizada en las 30 ciudades más pobladas de España, en la que los habitantes de la capital de la isla protagonizaban un importante descenso en su grado de satisfacción situándose por debajo del 50% y centrando el foco en la limpieza viaria.

No vale como subterfugio el gran número de obras que tienen la capital abierta en canal, por ejemplo, en Primero de Mayo. Porque la mugre en la calle llega mucho más allá de las zanjas abiertas alrededor del parquin de San Bernardo.

«La ciudad cuenta con una concejal de Limpieza más famosa por su oposición al gobierno de Hidalgo que por sus medidas»

La ciudad se empeña en mostrarse como un destino radiante en el mercado internacional. Mucho Cuaderno de Venta de Deloitte como herramienta para captar inversión pero los vecinos ven sus calles sucias, mucho más arriba de Primero de Mayo y de la traviesa rata de Triana.

Casi se han extinguido aquellos camiones que con el logo de Vuelve a latir empapaban nuestros zapatos cada noche vía manguerazo. Y esa percepción, que afea el día a día de los que hemos hecho de esta urbe una forma de vida, también se traslada al exterior.

La ciudad está en manos progresistas. Y quizá por eso la decepción es mayor. Cuenta con una Concejalía de Limpieza que es más famosa por los desmarques al hueco de su titular, Pilar Álvarez, convertida en la más feroz opositora del gobierno de Augusto Hidalgo que por las medidas para mantener la higiene en una ciudad que, como muestra el reciente Barómetro, cada vez gusta menos a los que allí viven.