Mi punto de vista

Hay nervios y esto es ‘vox populi’

04/12/2018

Pedro Sánchez sigue viajando y conociendo mundo, Susana Díaz pone las elecciones andaluzas en la fecha que se le antoja, casi a la carta, para refrendar una vez más el poderío socialista, y mientras tanto, los catalanes continúan con su particular lucha sin que el Gobierno de España coja el toro por los cuernos. Pues el toro les ha pillado. Las elecciones andaluzas invitan a la reflexión. El PSOE esperaba esa fecha, puesta a dedo en el calendario como la mejor opción para ratificar el liderazgo en Andalucía y así coger impulso para adelantar las elecciones generales. Todo era color de rosa, pero ésta se ha marchitado. Una vez más se fían de las encuestas y de un séquito de asesores que solo piensan en mantener su poltrona, dándole la espalda a la realidad de la calle. Hay que bajar al ruedo y saber alejarse de la burbuja en la que se pueden encontrar. Y el pueblo andaluz ha dado muestra de ello.

Las encuestas, una vez más, han sido un paripé. El pueblo es que el habla en las urnas y ha demostrado un hartazgo insoportable de llevar. El nerviosismo se ha apoderado de muchos, aquí en Canarias también, que veían el inminente futuro de mayo como un paseo militar y ahora empiezan a visionar el futuro con un prisma inesperado y de miedo. El pueblo llano, ese que día a día se busca la vida para llegar a fin de mes en un país inmerso en disparatadas situaciones políticas difíciles de asumir, no aguanta más. Nuevas fuerzas políticas irrumpen y se aprovechan de una situación desesperante. Muchos cansados de lo tradicional, porque ya no confían en lo que ven, votan a lo desconocido como castigo sin pensar en lo que pueda venir. El nervio en la clase política actual, acomodada en cargos de confianza o en repartos de estampas en el partido, es vox populi.

Ahora es época de analistas, pero cada partido se rodeará de gente aduladora y se excusarán echándole mierda, y con perdón, al que tengan al lado o al partido de enfrente. Es hora de cambiar el paso. A Pedro Sánchez el asunto en Cataluña lo está destrozando. Trata con tibieza el tema y no asume responsabilidades de peso, que es lo que la gente desea ver. El resto de partidos está a rebufo, agazapados esperando nuevos zarpazos. En Andalucía se evidenció el destrozo del PSOE, el agotamiento que la gente tiene de PP y Podemos, el alza de Ciudadanos y la entrada de Vox con una potencia inusitada y que asusta.

Pero no hay que mirar hacia otro lado. Los que llevan 36 años mandando en Andalucía, apoltronados en su cargo están hoy con diarreas internas. Y ojito a caminantes, porque el corral está alborotado y mayo está a la vuelta de la esquina.