A cara descubierta

Gran Canaria, unidad frente al incendio

23/08/2019

Silvia Fernández

Lo que ha sucedido estos últimos catorce días en Gran Canaria ha sido una tragedia en toda regla: 12.000 hectáreas arrasadas por el fuego en la zona más verde de la isla -el 8% de la superficie insular-, inmuebles calcinados, 10.000 personas evacuadas, especies endémicas en riesgo de extinción y en cantidades incontables, mucho miedo, angustia e impotencia. Sin embargo, el incendio deja tras de sí otro rastro que no podemos obviar. El fuego ha hecho aflorar muchos sentimientos positivos, de compañerismo, solidaridad, apoyo y unidad que tienen un gran valor.

Ha habido una especie de catarsis como en las tragedias griegas y hoy, los grancanarios están gracias a las devastadoras llamas más unidos que nunca. El fuego ha derivado en un alma colectiva por el que todos sienten que el monte que ha ardido es parte de ellos y ven a los efectivos que han ayudado a apagar el fuego como sus propios salvadores, como héroes que han acudido a su rescate.

Reconozco que siempre me ha llamado la atención la forma en la que se viven los incendios en estas islas, no tiene nada que ver con otras regiones. El sentimiento colectivo que aflora en la defensa del legado natural que tienen los grancanarios y canarios en general -de escasa superficie pero de gran diversidad y con muchas especies únicas en el mundo- es sencillamente fascinante.

Y si tras veinte años viviendo en estas islas y contagiada de ese sentimiento me sigue sorprendiendo esa fuerza unificada de los canarios frente a la adversidad, entiendo que los militares de la UME y demás personal que ha venido de otras regiones a colaborar en las labores de extinción alucinen con las muestras de cariño y de apoyo recibidas en todos los rincones de la isla.

Ciertamente el paisaje hoy es desolador. Las cenizas cubren la cumbre de la isla, su corazón, como si se tratara de un manto. Todo está negro y el olor a quemado invade el ambiente. Sin embargo, estoy convencida de que la fortaleza de los grancanarios y su tenacidad ante la adversidad -demostrada a lo largo de su historia- permitirá que antes de lo que nos imaginamos comiencen a aflorar en esta tierra tan agradecida los primeros brotes verdes. No tengo ninguna duda.

El devastador incendio ha fortalecido a los canarios y dejado muchas lecciones de las que a partir de ahora habrá que tomar nota para evitar que a futuro el fuego se extiende con el mismo ímpetu con el que lo ha hecho esta vez. A nivel informativo ha sido ejemplar la estrategia seguida por el Gobierno de Canarias a la hora de informar puntualmente y de forma clara, sin edulcorar la realidad, de lo que estaba sucediendo. Felicitaciones por ello y espero que esa sea la línea a partir de ahora.