Mi punto de vista

Gran Canaria está herida

25/02/2020

Hidroaviones sobrevolando la capital y el fuego adentrándose en el pulmón de Gran Canaria. En pocos meses se están viviendo imágenes que están deteriorando el pulmón de la isla y que nos sumergen en una época de desazón y preocupación. Tamadaba, en verano, y ahora Inagua. Gran Canaria está herida y lo que sucede no debe convertirse en algo habitual, sino que debe servir para revelarnos ante una situación que nos deteriora a todos. Ya no es cuestión de más o menos hectáreas, de más o menos efectivos, de si tener una base de hidroaviones en Canarias o no tenerla, de más medios aéreos o menos, etc. Es tiempo de reflexión. El fuego y los fenómenos meteorológicos se están convirtiendo en un invitado de excepción que ya ha destrozado a muchas familias y que debemos atacar entre todos con medidas que sirvan para frenar su voracidad y que provoquen actuar con celeridad ante nuevos episodios.

Llevamos días de locura. Calima, viento huracanado, incendio, aeropuerto cerrado, etc. Un disparate. «Solo nos falta un caso de coronavirus», decía ayer más de uno. No estamos acostumbrados a vivir con tanto sobresalto. El paraíso idílico de antaño se está transformando en episodios que nos alteran en el día a día, y pasamos a ser centro de atención mediática por noticias nada agradables. El cambio climático es un fenómeno devastador al que intentamos poner parches por el camino sin determinación, pero esto nos está influyendo de una manera notoria por mucho que miremos hacia otro lado.

La calima pasa, el fuego se apagará, las llamas dejarán un rastro de cenizas, el aeropuerto volverá a tomar su rutina diaria y los hidroaviones volverán a su base en Sevilla. Esta preocupación actual pasará a la historia con temas banales que nos entretendrán sin llegar al meollo de la cuestión. Inagua quedará tocada, como pasó hace meses en Tamadaba, pero todos nos aferraremos a la naturaleza, a la fuerza del pino canario, a que la lluvia haga acto de presencia, en definitiva, a que el destino nos cambie un actual rumbo que va a la deriva. Llega el momento de actuar, de cambiar políticas que vayan en el beneficio de todos, que nuestro campo tenga preferencia, que todos seamos conscientes de la importancia que tiene mantener nuestro pulmón con vida para funcionar y dar pasos hacia el futuro que nos aporten calidad de vida y bienestar. Hablamos de sostenibilidad y de acciones contra el cambio climático sin medidas sobre la mesa, todo es un canto al sol. O nos tomamos esto en serio o las heridas que nos están dañando hoy en día podrán ser irreparables en un futuro no muy lejano.