Y los gatos tocaron el piano...

Gobierno «progresista»

23/06/2019

Luisa del Rosario

Cada vez que se publica un estudio o informe sobre los servicios sociales, la situación que ocupa Canarias avergüenza a buena parte de la ciudadanía. El último ha sido el de Foessa, de Cáritas y la memoria anual de esta entidad. El archipiélago es la comunidad española con más personas sumidas en la pobreza severa. Esa definición no es como el informe Arope, que mide varias variables, entre ellas si las familias pueden comer carne o pescado tres veces por semana o si disponen de transporte y compara los resultados con los estándares medios de la sociedad de cada región. El informe Foessa, en cambio, se fija en si puedes o no llenar la nevera con lo básico para mantenerte con vida, pagar la luz, los medicamentos o el alquiler. Unas 334.000 personas en las islas no pueden hacerlo. No pueden entrar en un supermercado y hacer la compra, no les llega para pagar el recibo del agua o la luz, comprar las medicinas que necesitan o darle un desayuno básico a sus hijos e hijas. Miles de canarias y canarios sobreviven gracias a la caridad porque como sociedad política les hemos negado su derecho a una vida digna.

«Miles de canarias y canarios sobreviven gracias a la caridad porque como sociedad política les hemos negado su derecho a una vida digna»

Pero es posible que dispongamos de una nueva oportunidad. Si nada lo impide, Canarias tendrá en breve un Gobierno «progresista» frente al nacionalismo conservador que ha estado en el poder los últimos 26 años. Progresista es el eufemismo que suele utilizarse temiendo que si se dice de «izquierdas» a alguien le huela a azufre. También, para enmascarar que lo público debe ser una prioridad porque es la única garantía de que se redistribuya la riqueza y se afronten las necesidades de las personas más vulnerables.

Durante décadas hemos soportado malos servicios públicos en sanidad, educación y dependencia. Durante décadas se nos ha querido convencer de que las privatizaciones de esos servicios constituían la forma más eficiente de gestión pública. La realidad ha demostrado lo infundado de esa creencia, y ahora, el nuevo Gobierno «progresista» de Canarias debe tomar nota y trabajar sin descanso por revertir todos esos vergonzantes indicadores. Hay mucho trabajo en varios frentes: educación de 0 a 3 años, renta básica, dependencia, sanidad, vivienda, empleo, etc. Trabajo que puede que sea imperceptible en los primeros 100 días de Gobierno, quizás ni en los primeros 300, pero lo que sí debe saberse es en qué dirección va el nuevo Ejecutivo desde el primer día. Estaremos atentos.