Café para todos

Zeben no es Spacey

Hasta hace no mucho protagonizaba la actualidad política del archipiélago, y el escándalo llegó a ser noticia a nivel nacional. Un concejal socialista del Ayuntamiento lagunero, Zebenzuí González, cometió la torpeza de enviar unos mensajes por Whatsapp al grupo equivocado.

El problema, para él, era el contenido de esos mensajes, y sobre todo, el grupo a donde fueron a parar. El tejinero vino a decir que se acostaba con empleadas que enchufaba en su concejalía, unos comentarios de pésimo gusto que alguien que lo estaba esperando en la bajadita, guardó con cautela y los sacó a la luz pública en el momento adecuado, en vísperas del congreso regional del Partido Socialista y el día grande del municipio lagunero, el de las fiestas del Cristo.

El escándalo le costó la suspensión de militancia en su partido, la reprobación unánime de todos los concejales laguneros, una denuncia por parte del Ayuntamiento, archivada la semana pasada por la Fiscalía, que no aprecia delito en esos comentarios, y por supuesto, el juicio mediático que lo sentenció de manera tajante a ser el enemigo número uno del panorama político.

Zebenzuí González, o Zeben, como lo conocen en su tierra, sorprendió a todos señalando directamente a una persona, el también concejal lagunero y su exsecretario general Javier Abreu. A medida que el escándalo avanzaba, más se parecía a un capítulo de House of Cards, genial serie protagonizada por el supuesto depredador sexual Kevin Spacey, tan venido a menos últimamente.

Zeben no es Spacey

Según González, una persona afín a Abreu formaba parte de ese grupo de Whatsapp, y guardó esos mensajes para utilizarlos políticamente y acabar así con el pacto de gobierno que mantienen un sector del socialismo, los que respetan la disciplina de partido y nacionalistas de CC en La Laguna. Una estrategia maquiavélica, tenebrosa y de política de alcantarilla, pero efectiva al fin y al cabo.

El resultado final ha sido dramático para los socialistas laguneros, que comenzaron la legislatura con cinco concejales, de los cuales tres (Abreu, Yeray y Zeben) han sido suspendidos de militancia, los dos primeros por indisciplina, y el tercero por torpe. Esta telenovela lagunera, que podría vender su guión a Netflix, me recuerda a aquella genial frase del que fuera primer canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer, que afirmó: “Hay tres tipos de enemigos: los enemigos a secas, los enemigos mortales y los compañeros de partido”.