Por si le interesa

¿Y si implantamos las segundas vueltas?

12/06/2019

Gaumet Florido

Llevamos mucho tiempo, demasiado, instalados en el inmovilismo. Cada vez me identifico más con el Bill Murray de Atrapado en el tiempo. No es normal que un año después, o dos, o no sé cuantos ya, sigamos enredados en el 155, el fugitivo Puigdemont, Torra, los políticos presos o los presos políticos (ya me da hasta igual), más Torra, el juicio del process, la unidad de España, la entrega de la patria a los independentistas, otra vez Torra, el referéndum, Marchena, Cataluña, la investidura, erre que erre con Torra, las elecciones, y otra vez las elecciones, y más elecciones...

Votamos, y nada. Todo sigue igual. Nadie ve más allá de sus narices en este bendito país. Nadie hace por desatascarlo

Todas las mañanas me despierta la radio y no hay manera de que cambie esa letanía. Estoy, la verdad, ahíto. Votamos, y nada. Todo sigue igual. Nadie ve más allá de sus narices en este bendito país. Nadie hace por desatascarlo. ¿Habrá alguno que no se le llene tanto la boca para hablar de España y que, de verdad, piense en el país y en los que lo vivimos/sufrimos? ¿Qué es la política o la democracia sin diálogo, ni acuerdos, ni consensos? ¿Para qué carajo nos molestamos y acudimos a depositar nuestro voto en una urna si luego se instalan en el machito y en el conmigo que no cuenten?

Gana el PSOE y todo el mundo le hace fos. O el PSOE se lo hace a los que le podrían apoyar. Ojo, que rompe España, que nos entrega a la carroña catalana independentista. Eso es lo que amenazan algunos. Ah vale, pues entonces, apóyame tú, o al menos abstente, y así no vendo España. Le contesta el PSOE. Ah, no, de eso nada, que te den, búscate la vida. Le responden los otros. Como un coro. A distinto tono, quizás, pero la misma letra. Y así un día, y otro, y otro más. Los españoles estamos de esta marmota hasta la coronilla. Va siendo una obviedad que no valen un pimiento, que no sirven para representarnos.

Visto lo visto, se me ocurre que este modelo nuestro ya está amortizado. Que no nos vale. Democracia sí, eso siempre. Pero démosle una repensada. ¿Y si implantamos las segundas vueltas? ¿No deciden ustedes? Pues vale, decidamos nosotros. El pueblo. Sin interpretaciones surrealistas de los resultados de las urnas. Ni conchabeos. Y yo lo aplicaba a todos los niveles. Así se acababa esta espiral de incompetencia y de inmovilismo cerril. Es mucho mejor dar cabida a los pactos, a la negociación, favorecer el pluralismo político... Pero está visto que no hay manera, que tenemos que marcarles el camino, como a las ovejas que van al corral. A ver si así al menos me puedo despertar por las mañanas y oír hablar de educación, sanidad, políticas de empleo, inversiones, energías limpias, salud pública, igualdad de oportunidades, integración... Hablar de lo que habla la calle. De lo que de verdad nos preocupa.