Imagen de una manifestación del 25N en Las Palmas de Gran Canaria. / Arcadio Suárez

Las violencias machistas

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

Esta semana, el 25 de noviembre, volverán a las calles miles de mujeres para recordar que aún necesitamos luchar contra las violencias machistas. En plural, porque son muchas las formas en las que se manifiesta. 37 mujeres han sido asesinadas este año por violencia machista, y a 5 niños y niñas su padre, su supuesto protector, les arrancó la vida para hacer daño a sus madres. Estas mujeres y sus hijos e hijas hacen visible la lacra del machismo en su forma más extrema, pero no es la única.

Los abusos y agresiones sexuales marcan la vida de cientos de mujeres, adolescentes y niñas a nuestro alrededor. Y miles ven cegado su desarrollo profesional porque son acosadas en su trabajo por el macho alfa de turno y la complicidad de quienes lo jalean pensando que es un desliz.

En pandemia, en una erupción volcánica o en un conflicto bélico las mujeres siempre se llevan la peor parte. Sus cuerpos son vilipendiados y sus sueños arrancados a golpes. A nosotras nos tocan los cuidados, nos toca cobrar menos y nos toca tener que exigir derechos reconocidos a los hombres y que tenemos en la ley, pero no en la práctica. Negarlos es violencia, pisotearlos es violencia, desdeñarlos es violencia. Porque a la violencia física, la económica y la psicológica habría que sumar la violencia simbólica que las mujeres debemos sortear y a la que tenemos que enfrentarnos para que se nos reconozca nuestra dignidad como personas. Quizás por eso, en realidad, para las mujeres cada día del año es un 25N que tenemos que superar.