Frecuencia Modulada

Vida en mundos paralelos

28/05/2018

Te levantas temprano, sacas al perro, llevas al niño al colegio, trabajas -si tienes suerte-, vas al gimnasio, haces la cena...Día tras día este país sigue funcionando, una enorme mayoría continúa arrimando el hombro para sostenerlo mientras dos amargos culebrones se empeñan en enfangarlo todo: la insoportable corrupción del PP y la cansina matraquilla catalana. Vivimos en mundos paralelos sólo conectados por el efecto que la rancia vida política de esta legislatura tiene sobre los que se limitan a cumplir religiosamente con sus responsabilidades. Somos más, muchos más, los que luchamos por avanzar, mientras unos pocos se ríen a carcajadas al otro lado del espejo. ¿No ha llegado el momento de cortarles en seco la fiesta?

«Rajoy ve en el duelo con Sánchez su oportunidad de demostrar que una taza es una taza»

La sentencia del caso Gürtel abría la esperanza al principio del fin de la era Rajoy. Su trascendencia al señalar directamente al Partido Popular como actor principal del cobro de comisiones supone un peldaño más en la escalera de deterioro público que baja Génova. Menos votos para el PP, más para Ciudadanos a un año de las autonómicas. Por pura casualidad el fallo de la Audiencia Nacional llegó 24 horas después de que el Congreso aprobara por la mínima los presupuestos que garantizaban al Gobierno del PP poder acabar la legislatura y al partido de Rivera manos libres para abrir la veda preelectoral.

Esta fácil lectura del panorama político sabía a cuerno quemado a Pedro Sánchez. Sin acta de diputado, sin equipo y sin estrategia, el líder socialista se lanza de cabeza a la piscina, a por la oportunidad de volver a la primera línea del país del despelote donde se bañan unos pocos. Su moción de censura «testimonial» -como él mismo la definió día que la presentó- tiene pocas posibilidades de éxito: ¿Ciudadanos o independentistas? Difícil elección. A nadie le importa. Al menos Sánchez podrá salir de su burbuja e intentar recuperar caché político, aunque sea prometiendo a Albert Rivera la convocatoria de unas elecciones anticipadas que le pondrían Moncloa a tiro.

Porque una vez más el mundo paralelo en que vive nuestra clase política sólo sabe mirarse el obligo. Rajoy saca pecho y ve en un nuevo cara a cara con el líder socialista su oportunidad de demostrar que «una taza es una taza». Rivera apuesta por poner un presidente independiente que convoque a las urnas, los independentistas ya ponen precio a sus escaños, el PNV alarga su sombra, los aragoneses se relamen de gusto...¿Y nosotros? Pues a levantarnos temprano día tras día para que este país siga funcionando. Hay que defenderlo: éste es nuestro lado. Al menos que no pasen.