Cuentos Chinos

Vecinos de Vegueta, compren azufre

13/02/2020

Llega una de las citas más esperadas para los amantes de las carnestolendas en Las Palmas de Gran Canaria, el Carnaval de Día de Vegueta. Una fiesta que se ha ido consagrando año tras año hasta convertirse en el plato fuerte de esta semana a falta de la llegada de otros reclamos de la importancia de la gran cabalgata, la Gala Drag o el Martes de Carnaval, por poner algunos ejemplos.

Será este sábado y tendrá como escenario las calles Obispo Codina, Calvo Sotelo, Pelota y Mendizábal, en el casco histórico de nuestra ciudad, la joya de la corona que se viste de mascarita un día al año para mostrarse al mundo con todo su esplendor. Pero la pena es que ese disfraz de buenas intenciones se irá transformando con el paso de las horas en kilos y kilos de porquería y demasiados litros de orina en los portales de los vecinos. Y no es que me quiera disfrazar yo ahora de Pitonisa Lola para apuntarme a adivino, pero es que cada año se repite la misma historia y este, desgraciadamente, no será la excepción.

«Las portadas el domingo tendrán imágenes de carnavaleros haciendo sus necesidades en las calles de Vegueta»

Es una pena enorme que por culpa de muchos cientos de desaprensivos que no tienen el mínimo respeto por los demás, una pedazo de fiesta como es este Carnaval de Día se esté reduciendo cada año a la mínima expresión llegando incluso a provocar que los que nos gobiernan hagan experimentos con gaseosa como aquel en el que se acotó a la gente en la plaza de Santa Ana previo pago de una entrada tras hacer cola durante media hora, o en las demás ediciones en las que apenas se oye música en la calle y todo acaba a las ocho de la noche. Es una lástima, cierto, pero también lo es que los vecinos tengan que ver como sus casas amanecen llenas de orines, papeles y demás guarradas porque, entre otros motivos, muchas de las mascaritas no tienen conciencia de que hacer sus necesidades en la calle está prohibido y también, que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no da un puñetazo en la mesa de una vez por todas y pone baños químicos suficientes para evitar estos actos vandálicos. Entre todos, la conciencia de los meones y la inversión en infraestructuras dignas y suficientes de nuestros gobernantes, debería estar la solución a un problema que se repite cada año no solo en carnavales, sino en las vísperas de Reyes, conciertos, romerías y demás fiestas al aire libre.

Repito, no me voy a disfrazar de Pitonisa Lola, pero les aseguro que las noticias que coparán las portadas de los medios el domingo contendrán imágenes de carnavaleros haciendo sus necesidades en todos los rincones de nuestro barrio histórico. Y si no, tiempo al tiempo.