A cara descubierta

Valentía empresarial

17/11/2017
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El presidente de la patronal de la construcción de la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco), Óscar Izquierdo, dio ayer una entrevista al Diario de Avisos muy valiente. En una sociedad como la tinerfeña, caracterizada por el control que ejercen los políticos y ciertos lobbys sobre todos la vida pública, económica y social, es atípico y digno de elogio que un representante empresarial salga a la palestra a rebelarse contra esa asfixiante red que lo cubre todo.

Izquierdo critica en la entrevista la «ineficiencia» de las administraciones -regional y locales-, su incapacidad de gestionar el dinero público, las dobles varas de medir que se dan en la isla -con La Laguna, de donde es Clavijo y proceden o residen personas de peso de CC, como municipio intocable- y los proyectos faraónicos que se presentan en ruedas de prensa con todo el bombo y nunca se ejecutan.

«El presidente de la patronal de la construcción de Santa Cruz de Tenerife se rebela contra el control que ejerce el poder político en la sociedad tinerfeña y denuncia el miedo a hablar que existe»

Reconoce Izquierdo que ha sentido presiones por no callarse y por defender lo que cree que es justo. Y habla de la soledad que ha sentido porque, según advierte, el miedo a hablar en público calla la boca de muchos otros agentes sociales que comparten su visión pero que no se atreven a decirlo a viva voz.

Lo que denuncia Izquierdo ha sido puesto en evidencia una y mil veces por los empresarios de Las Palmas, donde la sociedad es más abierta y libre. La patronal (CCE), la sectorial de la construcción (AECP), la del turismo (FEHT) y el Círculo de Empresarios se han rebelado muchas veces contra situaciones injustas.

Esta semana sin ir más lejos la presidenta de la AECP, María de la Salud Gil , criticó a Clavijo por pedir un alza salarial a los empresarios isleños y no cambiar, sin embargo, su política de adjudicaciones (se prima a las empresas nacionales). Izquierdo también se refiere a este asunto y lanza una frase categórica: «Más de uno tendría que guardar su nacionalismo en la gaveta». Dicho queda.