Café para todos

Una campaña llena de ‘frikis’

15/05/2019

Una tirándose en parapente en la capital grancanaria, otro en un caballito de un parque infantil en La Laguna, otra perreando en el vídeo promocional en Güímar, otro tirándose vestido al mar en El Hierro... y así puedo estar un buen rato.

Estas elecciones regionales en Canarias pasarán a la historia por ser las elecciones de los frikis. De todos los partidos, y de todos los colores, el ridículo es la bandera común que los envuelve. Y la vergüenza ajena de un electorado que asiste atónito al espectáculo. Luego hay otros ejemplos de candidatos que en lugar de hacer el ridículo físicamente, lo hacen por las redes sociales.

Guillermo Díaz Guerra hablando de los derechos que tienen que tener los chicharreros, en una comparación que solo entendió él, con canariones o inmigrantes. Carlos Alonso, y su ya célebre Booooomm, para reírse de la UD Las Palmas y su afición, cuando su equipo, el CD Tenerife, está a punto de descender.

La campaña electoral canaria está atrayendo todo el foco mediático a nivel nacional, porque vamos a ridículo por día, y eso vende.

Además, los políticos que lo hacen, ocupan o han ocupado cargos de mucha responsabilidad, por lo que la gravedad aumenta. ¿En manos de quién estamos?

Mientras veo algunos de estos vídeos, me acuerdo del año en que Telecinco decidió meter en una casa a los más frikis que habitaban por España, en aquel didáctico programa llamado Hotel Glam. Entre sus participantes, intelectuales de la talla de Yola Berrocal, Dinio, Aramís Fuster, o Pocholo.

«Me encantaría meterlos a todos en una casa, y que Telecinco saque Hotel Glam II. Yo lo vería»

Ese programa, de lo más vomitivo que ha dado la cadena, tuvo momentos acordes al nivel de sus participantes. Peleas, insultos, expulsiones por disciplina, borracheras, y un sinfín de episodios propios de una capacidad intelectual ínfima.

Cuando vi a la alcaldesa star de Güímar, gran amante del programa Sálvame, bailando en su vídeo promocional con algunos miembros de su lista, solo pude acordarme de Hotel Glam.

Cuando escuché al respetado doctor Antonio Alarcó pidiendo que los caballitos había que cuidarlos mientras se balanceaba en uno de ellos, entendí que las encuestas del PP son bastantes negativas.

Cada vez que veo a Nardy Barrios en una nueva entrega de su show, pienso que ella está viviendo una tercera juventud, y que pierda o gane, se lo está pasando pipa.

Pero sobre todas las cosas, cada vez que veo alguna frikada de campaña, me pregunto hasta dónde están dispuestos a llegar los políticos por un puñado de votos. O si esas frikadas dan algún voto.

Me encantaría meterlos a todos en una casa, y que Telecinco saque Hotel Glam II. Yo lo vería.