Papiroflexia

Todo pueblo tiene sus tontos

26/03/2020

Sucedió el pasado martes en las inmediaciones de la calle Mariucha, en la capital grancanaria. Dos jóvenes se saltaron el estado de alarma y cualquier protocolo sanitario para dar rienda a su amor a plena luz del día. Se citaron para quererse en un parque a la vista de todos los vecinos, confinados e indignados viendo la escena desde sus ventanas. No es un caso aislado, son muchos los insolidarios que en los primeros 20 días de confinamiento se han paseado a sus anchas por las calles, han seguido trabajando de forma clandestina de puertas para adentro o se han saltado todas las obligaciones del estado de alarma, poniendo en riesgo sus vidas y, sobre todo, las de los demás. Al fin y al cabo, sin ellos no parece que la humanidad perdería a reputados científicos que nos salven de otra crisis como esta.

«Pese a la gran conciencia que está demostrando la sociedad, algunos aún siguen saltándose la alarma»

El papel de tonto de pueblo tiene algo de entrañable y nostálgico. Siempre han sido personas populares, incluso chistosas, que forman parte de la idiosincrasia de un lugar y protagonistas del retrato de sus gentes. Sin embargo, esta figura lleva un tiempo en declive por culpa de fanfarrones y maleducados, desprovistos de cualquier habilidad social y empatía hacia la comunidad. Llama la atención que en este estado de alarma haya quienes reparen en su abnegada condición de payaso. Una respetable profesión que manchan con actitudes imprudentes para tener un minuto de gloria, escenificar que viven al margen de la ley o demostrar valentía ante la autoridad.

También hacer deporte, dar un paseo, o simplemente respirar aire puro es ahora un lujo convertido en imprudencia en tiempos de emergencia sanitaria.

La crisis sanitaria llena los hospitales y las casas y vacía las calles. La prioridad es evitar más contagios, que ya tienen saturado el sistema sanitario nacional. El confinamiento es la principal vía para evitar la propagación del coronavirus, que pasa de persona a persona con gran facilidad. Las salidas al exterior están limitadas y bajo causa justificada desde que el 14 de marzo entrara en vigor el estado de alarma en España y ya hay quien se salta todas las recomendaciones por salir a la calle.

Pese a la gran conciencia social que está demostrando la sociedad, estos días también se ha visto altercados por incumplir las medidas impuestas e imágenes imprudentes ante el llamamiento de las autoridades a actuar con responsabilidad y prudencia. Pese a ello, parece que se haya abierto un cásting, a destiempo, y surjan candidatos al trono de tonto del coronavirus. Y sobre ellos debe recaer todo el peso de la ley, con sanciones ejemplarizantes.