Cuentos Chinos

Todo el mundo sabe de Justicia

10/02/2020

Siempre había escuchado aquello de que todo el mundo sabe de fútbol y de política, ya que las tertulias sobre estos dos asuntos cuentan como protagonistas a jóvenes y mayores, de ambos sexos, con formación o sin ella y, por supuesto, sin ser entrenadores nacionales o politólogos. Pero en los últimos tiempos, este abanico de temas genéricos de discusión se ha ampliado con la llegada del asunto judicial, por llamarlo de alguna manera. Y a las pruebas, nunca mejor dicho, me remito.

"Que se juzgue en tertulias de bar, vale, pero que se usen conductos oficiales sin tener ni idea es temerario"

En los últimos meses hemos asistido a hechos que a más de un jurista le ha generado jaquecas o incluso taquicardias. Por poner un ejemplo, las decenas de opinadores profesionales que ocuparon horas y páginas de medios de comunicación hablando y valorando la sentencia de La Manada sin haber visto -como es lógico- la prueba clave que era el vídeo que dio origen a la denuncia y en la que se sustentó el Tribunal para emitir el fallo, independientemente de que luego fuese revisado por el Supremo. Otro de los casos sangrantes, a mi juicio, fue la sentencia del Procés. En esa ocasión, a los pocos minutos de hacerse pública, periodistas, políticos y demás familia se aventuraron a criticarla, valorarla, y hasta movilizarse en contra de un texto que estaba compuesta por 493 páginas y que, a buen seguro y meses después, muchos de esos charlatanes ni siquiera han ojeado. "¿Para qué?", se preguntarán... "Si criticar es gratis y más cuando tengo la libertad de decir la burrada que me apetezca a sabiendas de que, incluso, pueda estar poniendo en juicio la independencia judicial...", se responderán a sí mismos.

Y en clave canaria, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias notificó una sentencia que absolvía a un acusado de haber agredido sexualmente a una mujer en Gran Canaria. Lo más sangrante de este caso es que durante la vista oral, el fiscal encargado del mismo Javier García Cabañas, no acusó siguiendo la misma tesis que planteó durante la instrucción y llevó a cabo un interrogatorio a la denunciante, cuanto menos polémico. El mismo es susceptible de crítica, pero en esta ocasión, organismos públicos como el Instituto Canario de Igualdad en voz de su directora Kika Fumero, se atrevió a hacer pública una nota oficial en la que manifestaba su "más firme condena y repulsa hacia la forma de proceder en el interrogatorio de la víctimas por parte del representante del Ministerio fiscal actuante en Sala". Y todo ello sin tener conocimiento del procedimiento y, por supuesto, no haber estado presente en la vista. Que se juzgue en tertulias de bar, vale, pero que se usen conductos oficiales sin tener ni idea... eso ya es temerario.