A mal tiempo, buena cara

«En este mundo de locos que nos está tocando vivir sería bueno recordar que es de bien nacido...»

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN

En este mundo de locos y alocado que nos está tocando vivir, en el que sin tiempo para ir asumiendo todo los que nos sucede nos llega un nuevo hecho relevante que nos deja moribundos y sin reacción, sería bueno mantener algo de calma e intentar sacar tiempo para la reflexión. Como si el mundo estuviese al revés, ahora es noticia la calima en la Península y los destrozos de la borrasca Celia en Canarias, mientras en Ucrania continúan sufriendo en sus carnes el estúpido argumento de una guerra por parte de Rusia como excusa de un poder que produce vómito.

En estos momentos de no mirar a otro lado, de no reconocer la crítica, de no mirarse al espejo y en ver enemigos en gente que opina lo contrario, aún estoy asombrado por la repercusión que tuvo mi columna de opinión de la pasada semana. Agradezco los infinitos mensajes recibidos y valoro a todos los que dieron la cara y sacaron el lado constructivo de la crítica con el fin de aunar esfuerzos para no caer en la desidia. El peregrinaje para llegar dónde están a día de hoy no debe olvidarse, porque el detonante que ha provocado el distanciamiento actual no es ningún secreto de Estado.

Aliarse al poder establecido y a la filosofía del dinero público es una postura inteligente, pero obviar los orígenes y apartarse de la llama encendida desde los inicios, tarde o temprano acabará con tener consecuencias. De bien nacidos es ser agradecidos, algo que siempre he tenido muy claro desde que era un niño, tal y como me inculcaron en casa. Simples gestos le quitan la máscara a más de uno.

Pero estamos en un mundo arrollador, en el que los escrúpulos quedan a un lado, en el que en época de pandemia se esquivó la ley para celebrar eventos sin que nadie le pusiese freno, en una etapa del todo vale en el que la mayoría dio la callada por respuesta. Inmersos en abrazar farolas o los que se les ponga por delante, si hay una subvención detrás por supuesto, no deben olvidar que el mundo gira y gira. Y ya saben lo que esto supone.

Sí, reconozco que estoy hoy bastante filósofo, pero con la que está cayendo si uno intenta aportar cordura para que este circo no se venga abajo por el cariño que uno le tiene a la criatura, no intenten ver detrás de los árboles del bosque a enemigos. La decisión que tomaron en su día ha repercutido en el resto de organizaciones del trail y éstas poco a poco conocen e irán conociendo el por qué. Respiren hondo y no se olviden que a mal tiempo, buena cara.