CC y Tenerife

El espacio nacionalista canario, que tanto ha conseguido para las islas, difícilmente progresará desde estos postulados insolidarios

Editorial -
EDITORIAL - Las Palmas de Gran Canaria

Como si de un bucle en el tiempo se tratase, Coalición Canaria (CC) vuelve a demostrar que la prioridad de sus dirigentes es la defensa de Tenerife, entendiendo como tal que el resto de las islas, y en especial Gran Canaria, ocupen un lugar secundario. Es la conclusión evidente del pronunciamiento hecho ayer por el partido que lidera Fernando Clavijo tras un encuentro el viernes con representantes de la patronal de Santa Cruz de Tenerife. Fruto de esa cita, desde CC se arremetió contra la supuesta parálisis de Tenerife, se acusó al Gobierno regional de favorecer a la isla de Gran Canaria y se reclamó un trato preferente para aquella isla.

El cuarto de siglo de Coalición Canaria en el poder autonómico no parece haber servido para que sus actuales dirigentes entiendan que la estrategia de los agravios comparativos no crean región. Como tampoco es de recibo que se trate de identificar la defensa de una isla con el perjuicio para el resto. Una cosa es reconocer la importancia del hecho insular, tanto en lo económico, social, cultural y, evidentemente, en lo político, y otra muy diferente es dar la espalda a la unidad como archipiélago.

Pero está claro que a la actual dirección de CC solo le preocupa Tenerife y recuperar el poder, como se desprende sus palabras, para favorecerla y para que el resto no progrese. Con ese discurso trasnochado, Coalición coloca en un brete -por no decir que en ridículo- a sus compañeros de partido en Gran Canaria, pues si se da por buena la teoría de CC, entonces no queda otra que concluir que no tienen razón los nacionalistas grancanarios cuando se quejan de una mala gestión del Ejecutivo a la hora de defender a la isla redonda.

Viendo la deriva de CC y la evidencia de que el partido sigue siendo rehén del sector más insularista de sus dirigentes tinerfeños, ahora se entiende mejor que partidos como Unidos por Gran Canaria hayan roto con Coalición. Como también deberían servir pronunciamientos como el de ayer para que el resto de formaciones políticas tengan muy claro -por si algunos lo habían olvidado- a qué juega CC y qué es lo único que le preocupa: garantizar la primacía de Tenerife.

El espacio nacionalista canario, que tanto ha conseguido para las islas, difícilmente progresará desde estos postulados insolidarios, insularistas y claramente retrógrados.