La tarea de las feministas

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

En el primer caso, 'It's a sin', se muestra el momento en el que el SIDA sirvió para estigmatizar, aún más, a las personas que tenían preferencias sexuales que no eran socialmente hegemónicas. Poco importaba entonces que las víctimas padecieran la enfermedad y, como añadido, el oprobio y la marginalidad de una sociedad que, hay que insistir, por fortuna ya no es la nuestra.

'Nevenka' expone el caso de la concejal del PP acosada sexualmente por el alcalde de su mismo partido. Y del mismo modo, exhibe el doble sufrimiento de la víctima, que se ha de enfrentar no solo el daño psicológico de un repugnante acosador, sino también a la soledad ante una abrumadora mayoría que la culpa a ella. Ese mundo, por suerte, tampoco existe.

Huelga decir que ni todas las discriminaciones de género se han resuelto, ni todos los casos de acoso sexual han desaparecido. Tampoco el racismo, la aporofobia ni todas fobias contra 'el otro'. Lo que ha cambiado es que, por fortuna, la mayoría ya no tolera marginar a las víctimas.

Gran parte de esos cambios los debemos al movimiento feminista cuya expresión visual más llamativa es la celebración del 8M. Sin el feminismo nuestra sociedad hoy sería mucho más injusta. Sin embargo, no conviene perder la perspectiva, pues las niñas que aún no han nacido verán muchos documentos de nuestra época con el mismo asco con el que vemos nosotras hoy los del pasado. Reducir al mínimo esa posibilidad sigue siendo nuestra tarea.