Sondeo: una mayoría clara pero con incógnitas

En el otro lado del arco ideológico, la posibilidad de un pacto integrado por Coalición Canaria y el PP no sumaría mayoría absoluta

Editorial -
EDITORIAL - Las Palmas de Gran Canaria

A un año y un mes del fin de la legislatura y de una nueva cita en las urnas para elegir a los integrantes del Parlamento de Canarias, los cabildos y los ayuntamientos de las islas, el bloque progresista que en 2019 artículó el conocido como Pacto de las Flores se presenta con opciones de reforzar su mayoría. Es una de las principales conclusiones del macrosondeo de Técnicos en Socioanálisis SL (TSA), que desde hoy domingo empieza a publicar CANARIAS7. En esta primera entrega se recogen las estimaciones de voto al Parlamento, las valoraciones de los principales líderes y las preocupaciones de los ciudadanos, así como el balance que hacen de los gobiernos central y canario. En los próximos días se publicarán los datos relativos a los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Telde y La Laguna, los siete cabildos y también un capítulo dedicado a valorar la gestión ante la pandemia.

Como en todo sondeo, la actualidad obliga a una revisión continua pero las tendencias se van consolidando y tanto esta macroencuesta como otras coinciden en esa previsión de una mayoría capitaneada por el Partido Socialista, con Nueva Canarias también subiendo en intención de votos, la Agrupación Socialista Gomera repitiendo con sus tres escaños y Podemos acusando en las islas el mismo desgaste que sufre a nivel nacional. Si el pacto se reeditase con esos cuatro integrantes, se superarían los 40 escaños.

En el otro lado del arco ideológico, la posibilidad de un pacto integrado por Coalición Canaria y el PP no sumaría mayoría absoluta. Y tampoco lo haría con ASG. Ni siquiera añadiendo los dos escaños que, a fecha de hoy, podría conseguir el partido de Santiago Abascal en las islas. Esa suma no se daría básicamente por la bajada de Coalición Canaria, tanto en porcentaje como en escaños. El partido que lidera Fernando Clavijo sufre la consecuencia de haber perdido el poder, pero también el hecho de seguir bajo el dictado de la organización en Tenerife y también de los mandatos y los intereses del propio Clavijo y su círculo más estrecho. La prueba de ello está en las expectativas electorales que Unidos por Gran Canaria, partido que rompió amarras con CC y que en el sondeo sale bien parado en las estimaciones al Ayuntamiento de la capital grancanaria y el Cabildo. Esa deriva de CC contribuiría también al aumento en las expectativas de voto de Nueva Canarias como el otro gran referente del nacionalismo canario.

Por su parte, el PP tiene posibilidades de crecer en escaños. El sondeo se hizo coincidiendo con la llegada de Manuel Domínguez a la presidencia regional, en un proceso de renovación que culmina también a nivel nacional con la elección ayer de Alberto Núñez Feijóo como líder de la oposición. El PP puede ir a más en las islas si, como ya se vio en el Debate del Estado de la Nacionalidad, Manuel Domínguez cimenta un discurso propio, sabiendo ser crítico con el que gobierna pero también tendiendo puentes, esto es, todo lo contrario de lo que hizo Australia Navarro cuando se empeñó en seguir las órdenes de Clavijo.

En cuanto a Ciudadanos, se quedaría fuera del Parlamento y tampoco hay buenas expectativas para Vidina Espino en su intento de supervivencia política en Coalición Canaria: la experiencia enseña que el transfuguismo y el populismo de salón no funcionan.

De aquí a mayo de 2023 hay muchos interrogantes y esa mayoría del Pacto de las Flores puede verse afectada por las circunstancias nacionales, influidas a su vez por los efectos en materia económica de la guerra en Ucrania. En ese sentido, el PSOE se arriesga a ver frenadas sus expectativas en las islas si Madrid no atiende las singularidades de Canarias, un planteamiento que va desde lo político, a lo económico y social, e incluso en clave internacional, como se ha visto en el conflicto del Sáhara. Si Pedro Sánchez sigue actuando sin dar explicaciones o si sus ministros se empeñan en poner piedras en el camino, como ha sucedido con el REF o con el intento de introducir el gas, esas expectativas electorales se pueden ver laminadas.