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Imagen de un cayuco a su llegada al muelle de La Restinga, en Lanzarote. C7
Inmigración y ultraderecha
Opinión

Inmigración y ultraderecha

A cara descubierta ·

Lo vivido esta semana entre los partidos de centro y tradicionales -con PP y PSOE- a cuenta del acuerdo para el reparto de los menores ha sido bochornoso. Solo sirve para dar alas a los que rechazan la inmigración y contribuir a su aumento

Silvia Fernández

Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 13 de junio 2024, 22:35

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Es lamentable ver cómo solo tres días después de la celebración de las elecciones europeas los partidos tradicionales y europeístas siguen dando alas a las formaciones de ultraderecha, al seguir afrontando la inmigración como lo hacen, como aquello que nadie quiere. También es lamentable ver cómo se vuelcan en sus guerras y adoptan poses que solo buscan dar titulares sin que tener nada en cuenta el interés de la sociedad.

Lo de esta semana a cuenta del acuerdo entre el Estado y Canarias para modificar la Ley de Extranjería y obligar a las comunidades autónomas a aceptar a menores migrantes que llegan a Canarias ha sido un espectáculo bochornoso. Es probable que nunca sepamos la verdad y si el ministro Ángel Víctor Torres anunció el acuerdo solo unas horas antes de la reunión de las comunidades autónomas con buena intención, pero la realidad es que torpedeó de lleno un posible acuerdo para un inminente traslado de 300 menores a la península. Además calentó los ánimos del PP, que asegura que el acuerdo no está cerrado a pesar de que PSOE y CC afirman que sí, ya que faltan muchos flecos, entre ellos saber si el Estado va a pagar a las regiones por acoger a estos menores o tendrán que asumir ese coste como hace Canarias (13 millones al mes nada más y nada menos).

Pero desde luego, con este toma y daca y ese rechazo a acoger a menores dan alas a todos aquellos que rechazan a los migrantes. Se estima que en los próximos cinco años se van a jubilar 80 millones de europeos, en muchos casos sin posibilidad de reemplazo.

Lejos de mirar y tratar la inmigración como un fenómeno positivo, del que incluso nos podemos aprovechar, se sigue rechazando al de fuera y mirando para otro lado ante esta situación. Los gobiernos deberían estar trabajando por la acogida y futura integración de estas personas. Algunos vienen con formación, otros no pero se les puede dar para que puedan integrarse, trabajar y tener un futuro. Este es el único objetivo que buscan cuando emprenden el viaje. Sin embargo, lejos de hacer las cosas como deberíamos a los días de llegar se les deja en la calle, sin idioma, sin trabajo y sin recursos. Si esto se mantiene así no nos extrañemos que la ultraderecha siga creciendo. Es responsabilidad de todos.

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