A cara descubierta

Sánchez, el gran vencedor de las hipotecas

09/11/2018

Silvia Fernández

En una semana tan convulsa y animada desde el punto de vista informativo por la resolución del Tribunal Supremo sobre quien debe pagar el Impuesto de Actos Jurídico Documentado, vinculado a las hipotecas, no podía dejar de opinar sobre este asunto que realmente ha sido vergonzoso, en el fondo y en las formas.

Sin embargo, más allá de valorar el discutible papel del Supremo, cuyo prestigio está hoy por los suelos, me gustaría poner el énfasis en otro de los grandes actores de este esperpento que ha salido victorioso al final de la historia, como si la cosa no fuera con él, y convertido en el gran salvador. Me refiero al Gobierno de Pedro Sánchez porque, no lo olviden, no solo los bancos iban a sufrir mucho si el Supremo llega a decidir que el impuesto corría a cargo de la banca. Esta decisión hubiera supuesto un grave problema para el Gobierno, que con un endeudamiento que roza casi el 100% de su PIB, iba a vérselas canutas para poder ayudar a las comunidades autónomas a desembolsar a los ciudadanos los miles de millones de euros recaudados por este impuesto. Y es que el procedimiento pasaba por devolver el dinero a los ciudadanos para luego cobrárselo a las entidades.

Las previsiones apuntaban a que las comunidades autónomas iban a tener que devolver en torno a 5.000 millones de euros, algo imposible de enfrentar solas, y que hubiera llevado al Estado a elevar su déficit en cuatro o cinco décimas. De esta forma, España no hubiera rebajado el nivel de déficit del 3% del PIB y Pedro Sánchez no podría vender el haber logrado liberar al país del control que mantiene Bruselas desde hace diez años dentro del procedimiento por déficit excesivo. Algo que, previsiblemente, se alcanzará durante este año.

En todo este asunto el foco mediático ha ido para los jueces mientras que el Gobierno, que se jugaba muchísimo, ni ha aparecido, salvo al final, para la gran victoria. E igual que ellos, el resto de los partidos, que parecen nuevos con este impuesto. A ver, que lleva 20 años vigente y en este tiempo nadie se quejó ni dijo nada. Ahora todos lo aborrecen.

Podemos llamando a la movilización cuando hace unos años Pablo Echenique apoyó en Aragón la subida de este mismo impuesto (ayer lo negó pero no sería la primera vez que rechaza algo que luego es cierto).