Respuestas ministeriales

Claro que hoy hará mucho viento y por eso no vendrá a Gran Canaria

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

La Palma acoge hoy un foro cuya finalidad es insuflar optimismo al negocio turístico. O quizás afianzar la convicción de que no morirá con la presente crisis. Porque muerto está.

Hasta que no haya vacuna, hasta que no tengamos la certeza de que ha inmunizado a la mayoría de la población y hasta que no se supere el miedo al contagio y al confinamiento, el turismo no podrá volver a ser lo que fue. Por más que nos digan, y es verdad, que viajar en avión es, desde el punto de vista sanitario, muy seguro por la continua renovación del aire en la cabina, hay algo superior a la evidencia científica: el miedo a contraer la enfermedad. Y superar ese obstáculo llevará tiempo, que es precisamente lo que no tiene el turismo.

La ministra Reyes Maroto llegó ayer a La Palma y echó un jarro de agua fría al sector turístico. Le preguntaron si se levantará la negativa a aceptar los test de antígenos como prueba suficiente para los viajes turísticos y se aferró a que por ahora Europa se decanta por las PCR. Una prueba esta que es mucho más costosa y difícil de garantizar su realización masiva, lo que la convierte en un desincentivo para el turismo. Lo han dicho los empresarios y los han dicho los turoperadores pero el Gobierno central se resiste a dar su brazo a torcer. En cuanto a la excusa comunitaria, no está de más recordar la desastrosa gestión de la UE en todo este asunto del coronavirus. Bruselas ni estuvo ni se le esperó en el minuto uno y a día de hoy cada país sigue haciendo de su capa un sayo.

Después le preguntaron a la ministra por la acogida de inmigrantes en establecimientos turísticos. Y en esto tampoco supo ponerse del lado del sector empresarial, como tampoco lo hizo del lado de los ayuntamientos que dan acogida en esos hoteles y complejos de apartamentos a los migrantes por la manifiesta torpeza de los diferentes ministerios implicados. Claro que la ministra dio su valoración desde La Palma, una isla que ha tenido la suerte de librarse de la crisis migratoria. Ya puestos, y teniendo en cuenta lo bien que funciona Binter en las conexiones interinsulares, creo que Reyes Maroto podría encontrar un hueco en su agenda para darse un salto a Gran Canaria y explicarle en persona a las alcaldesas Onalia Bueno y Conchi Narváez que se equivocan: que un destino turístico no está reñido con que la planta alojativa haga las funciones de campamento de acogida.

Claro que hoy hará mucho viento y por eso no vendrá la ministra...