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Opinión

Esto es perder el tino

Mi punto de vista ·

«En el deporte hay que saber ganar y, sobre todo, saber perder. El dinero no lo es todo en la vida»

Martes, 28 de mayo 2024, 22:59

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En el deporte hay que saber ganar, pero muchas veces es mejor saber perder. Agachar la cabeza, asumir tus errores y levantarse ante la adversidad, con el espíritu deportivo que debe prevalecer, debe ser la fuente de inspiración para asumir un nuevo proyecto tras el fracaso. Los asiduos de esta columna conocen perfectamente cuál es mi opinión sobre las políticas deportivas que se llevan en Gran Canaria desde hace años, fomentando la subvención y provocando una masa de clubes en todas las disciplinas que tienen como gran objetivo estar en la máxima categoría cueste lo que cueste, sin mirar algunos de ellos ni a la cantera ni a nada más.

En este proceso que se sigue ampliando, con un incremento anual de subvenciones, se ha llegado en los últimos años a un capítulo más que causa sorpresa en la Península pero que aquí ya lo tenemos como asumido. Lo que sucede en Gran Canaria con el llamado deporte de élite merece un estudio, porque si miramos al deporte base y a las infraestructuras deportivas de los municipios, lo mejor es salir corriendo. Antes hablaba de la importancia de saber perder. Pues bien. Ahora, con la importancia que tienen las subvenciones como 'modus vivendi' de todos estos clubes, se empieza a consolidar una fórmula que deja mucho que desear.

En el deporte, los valores juegan un papel fundamental. A lo largo de una competición, uno puede alcanzar los objetivos o no alcanzarlos. Se puede ascender, lograr el título, obtener plazas de privilegio, salvarse a duras penas, salvarse como un éxito o descender. Pero esto del descenso se lleva muy mal en la élite de Gran Canaria. Si esto llegase, la línea de subvención se vería muy mermada, y la moda actual en la isla -hay varios ejemplos- es tras un descenso comprarle la plaza a un club con problemas económicos. Y que viva la fiesta.

Nadie alza la voz. Nadie dice ni mú. Todos callan. Y ya aquí se ve como normal. Hacerlo ya de forma reiterada no es bien visto, pero les da exactamente lo mismo. Y el político de turno ni se inmuta. Es mucho el dinero público invertido en la élite para caer en esto. Los clubes que logran sus objetivos deben ser premiados, pero los que no los logran deben luchar por volver a conseguirlos, no echar mano del vil metal, que en su gran mayoría es dinero público.

Así se sigue escribiendo la historia del deporte de la isla de Gran Canaria. Pasan los años y la vida sigue igual, o peor. Esto es perder el tino.

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