El pulso grancanario

Pintan bastos para el PSOE, que no se puede permitir la batalla entre Franquis e Hidalgo

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Desde la dirección regional del Partido Socialista están poniendo toda la carne en el asador para que Sebastián Franquis y Augusto Hidalgo lleguen a un acuerdo y el congreso del partido en Gran Canaria esté marcado por el consenso. Eso permitiría ponerle fecha y salir del limbo en que quedó con la excusa -bastante peregrina, por cierto- de que el volcán de La Palma obligaba a posponerlo.

Sorprende que ni los partidarios de Franquis ni los de Hidalgo se den cuenta de pintan bastos para el PSOE a nivel nacional y no es momento para estas cuitas. En los partidos de ámbito estatal, las olas a favor y en contra se agigantan habitualmente en Canarias, y ahora, con casi todas las encuestas dibujando una bajada de votos del PSOE respecto a las generales de 2019, es evidente que una fractura interna no es la mejor baza para salir a las calles en busca de los votos. Si se prolonga la falta de entendimiento entre el aspirante a seguir como secretario insular y el que desea ese cargo, lo que se puede avecinar es un batalla fratricida como la que ahora vive el PP en Madrid, y que empieza precisamente a desgastar la marca en algunos sondeos.

En esa batalla, además, lo que está en juego no es tanto quién es candidato al Cabildo de Gran Canaria como quiénes lo acompañan en la lista. Casi nadie discute que Augusto Hidalgo puede ser un buen primero de la lista al Cabildo, una institución de la que ya fue consejero. Y tampoco casi nadie discute que ha de ser una lista conformada por integrantes de las agrupaciones locales, sobre todo de aquellas que más tiran del voto. Más aún cuando se trata de una contienda electoral donde el más votado se convierte automáticamente en presidente electo, lo que le da una posición ventajosa a la hora de negociar alianzas de gobierno.

Después queda el asunto, que tampoco es baladí, de la candidatura a la Alcaldía de la capital grancanaria. En 2023 Hidalgo cerrará dos mandatos al frente de un tripartito que ya veremos si suma para su renovación, pero donde no estará él -salvo sorpresa de última hora con la que no cuenta casi nadie en el PSOE- y donde parece que tampoco concurrirá como cabeza de lista Javier Doreste por la versión local de Podemos.

Así las cosas, los socialistas no solo deben encontrar un candidato que tire del electorado, sino que pueda garantizar una alianza de gobierno una vez que se conozca el recuento de votos. A día de hoy las quinielas apuntan a una mujer. Pero igual en Moncloa o Ferraz piensan lo mismo pero con otra como candidata.