Qué se nos perdió en Ucrania...

Le ha faltado a Margarita Robles una explicación en las Cortes y ante la prensa

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Entre las lecciones que enseña la historia contemporánea está esa según la cual cuando hay que incentivar la economía, nada mejor que una guerrita. También hay otra que asegura que si un gobernante está en horas bajas, un conflicto bélico con un país extranjero es ideal para que repunte su popularidad. Claro que eso era en la época anterior a la hipercomunicación en que vivimos, porque ahora intuyo que la respuesta social (o al menos en ese mundo paralelo que es el virtual) no es la de antaño.

Si hacemos casos a los pesimistas, estamos a las puertas de un conflicto bélico que puede tener alcance catastrófico. Me refiero al pulso a varias bandas entre Rusia y Ucrania, con la OTAN del lado de esta última, con chinos e iraníes supuestamente aliados con Putin y Estados Unidos presionando a Moscú pero sin tampoco poner la carne en el asador. Sobre Joe Biden y compañía, solo un apunte: después de demostrar en Afganistán que les da igual lo que le pase a los ciudadanos de países que no sean el suyo, creo que tampoco hay que esperar que se impliquen en el conflicto de Ucrania como lo hicieron en las dos guerras mundiales (en la Segunda, por cierto, tuvieron que ser atacados por los japoneses para que salieran del caparazón y se apuntasen a defender las libertades y el respeto a los derechos humanos).

En todo esto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido de los más entusiastas a la hora de ofrecer sus tropas. También se sabe que nada gusta más a quien ocupa el Ministerio de Defensa que justificar el cargo y el presupuesto que maneja, de manera que la ministra Margarita Robles ya está mandando barcos, aviones y soldados. Le ha faltado, eso sí, una explicación ante las Cortes, que es donde procede, como también a la prensa, de qué se nos pierde en Ucrania y cuál es el plan que maneja. Como miembros de la OTAN que somos, está claro que cuando las cosas se ponen complicadas, no vale ponerse de perfil pero igualmente espero que el resto de la Alianza haga lo propio cuando es España la que tiene un problema. Léase, por ejemplo, el pulso con Marruecos y léase, por ejemplo, la necesidad de echar una mano a los países emisores de inmigración irregular para poner cota a las mafias que trafican con el sueño humano de una vida mejor.

Espero que Robles no haga como un antecesor suyo en el cargo y mande a Marta Sánchez a Ucrania a animar a las tropas. Pero tampoco lo descarto. Los tiempos cambian pero hay comportamientos que no avanzan: solo retroceden.