Tabúes caducos

Paradojas del fútbol femenino

09/06/2019

El deporte femenino sigue creciendo a pasos agigantados. Poco a poco va mimetizando su parámetros y formas, así como sus valores.., e incluso la ausencia de los mismos. Y es que en ese auge exponencial, ya podemos vislumbrar las rencillas y los intereses entre clubes, federaciones territorales y particulares a la hora de asomar la cabecita entre la élite del balompié nacional.

Esta semana, en una reunión de trabajo de la RFEF, con la participación de algunas comunidades autónomas –no todas-, surgió cal conejo de vetusta chistera, una reestructuración express de la Primera B que excluía a uno de los cinco equipos canarios. Se trataba del Unión Viera.

Para conquistar dicha plaza, el equipo grancanario tuvo que abordar incluso una eliminatoria a ida y vuelta con el AU Güímar (3-2 global). Y aunque en un primer momento, su nombre aparecía en el calendario, lo cierto es que instantes después se imprimió una segunda versión excluyéndole en favor del Pozoalbense andaluz.

Se argumenta, como razón, el exceso de viajes a Canarias, si bien la RFEF subvenciona los viajes aéreos. Otra cuestión serían los gastos de hotel y demás, pero también sería una razón laxa. Incluso los resultados dejan sobre la mesa nuevas ecuaciones clasificatorias. Sin embargo, da la casualidad que el nuevo presidente de la Federación Territorial de dicha región es Pablo Lozano, causalmente pozoalbense. Y para rizar el rizo, cabe señalar que la madre del nuevo mandatario federativo ha presidido al propio Pozoalbense. Complejo lo tiene el Viera para defender con chaqueta y corbata lo conseguido vestido de corto sobre el césped. En cualquier caso, llama la atención cómo se activan los intereses en este fútbol aún emergente solo a cuatro días de presentar una nueva categoría.