Primera plana

Nueva Canarias y el 75%

21/09/2019

La polémica surgida esta semana sobre el 75% como subvención para que los residentes viajen, indica lo que está por venir: en un escenario de contracción económica donde habrá que subir impuestos y perpetrar recortes, el Estado comienza a sopesar por dónde se puede, llegado el caso, pasar la tijera. Por supuesto, no lo manifiesta de ese modo sino que estas cosas se sueltan a modo de globo sonda para ver cómo sientan en la calle y quizá, al calor del debate sobre si las aerolíneas se aprovechan o no, tenemos aquí un primer recorte. Nada de extrañar cuando en otras latitudes peninsulares, pensemos en la cuenca minera asturleonesa, alguna vez ya se ha cuestionado por qué los canarios tenemos este derecho.

La conquista del 75% fue de Nueva Canarias. Enseguida Román Rodríguez saltó a defender el logro. Eso es discurso político. El que, al tiempo, le permitirá distanciarse del PSOE en una doble vertiente: el vicepresidente opera por sí mismo sin necesidad de someterse a Ángel Víctor Torres y reivindica la defensa de Canarias le guste o no al poder central que, en breve, tendrá todo el interés focalizado en Cataluña.

Ahora bien, hacen falta más asuntos como el del 75%. Es decir, abrir otros frentes políticos como este que son los que, a la postre, construyen ideario, vertebran partido y te diferencia ante el resto de siglas políticas en un mercado electoral saturado. Y es que la lógica institucional en un universo multipartidista como el que acabamos de estrenar es capaz de devorar a los diversos actores políticos si estos no reaccionan a tiempo y se preparan para un juego cuyas reglas ya son otras.

Además, el resultado del 75% (que toca preservar) es fruto de la anterior legislatura en la que Nueva Canarias sí disponía de un escaño en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, actualmente el escenario es más hostil y toda esa tarea de relato recae en la Vicepresidencia en cuanto que Nueva Canarias no ostenta representación en Madrid. Y tiene que hacerlo lo acepte o no Torres o cueste lo que cueste a ojos de los socios. Entre otras cosas, porque esos aliados del pacto naturalmente ya se están moviendo y generando iniciativas a las que luego la consejería de Hacienda no podrá decirles que no con motivo de que no hay presupuesto porque entonces el problema ante los colectivos y la ciudadanía lo tendrá Nueva Canarias. Y Nueva Canarias no puede ser el malo de la película (especialmente si vienen mal dadas en la economía) y debe elaborar sus propias reivindicaciones políticas. Por lo tanto, el ejemplo del 75% es tan solo una señal sobre qué camino tomar: un abanico de medidas impulsadas por Nueva Canarias que sirva como storytelling del nacionalismo de corte progresista. De lo contrario, la inercia institucional imperante favorecerá al PSOE. Sobre todo, si aumenta en escaños el 10N y en las islas obtiene todavía un mejor resultado que el cosechado anteriormente. Se frena las posibles maquinaciones del ministerio dirigido por José Luis Ábalos. Y esto debe ser, en suma, un adelanto a son de la etapa política, tan tumultuosa, que está por venir.