Café para todos

Notre Dame arde, los necios ríen

18/04/2019

Ardía Notre Dame, símbolo de la humanidad, y el mundo lloraba. Imposible no hacerlo ante una imagen tan dura. Una impotencia que recorre el cuerpo al asistir a un espectáculo tan desagradable, donde la lucha de los bomberos, verdaderos héroes, era la única razón para mantener la esperanza.

Los parisinos entonaban el «Ave María» en una imagen que quedará para la historia, mientras en los ojos desolados se reflejaban las llamas del terrible incendio. Allí se estaban quemando siglos de historia, incalculables obras de arte, numerosos sueños, tantos besos en sus puertas, tantas lágrimas en su interior. Un drama que va más allá de Francia. Una catástrofe mundial.

Pero como siempre, tiene que aparecer el paleto o la paleta de turno, para, en un alarde de protagonismo absurdo, dar la nota a base de tuits o de mensajes incendiarios, jugando con los sentimientos de millones de personas, que más allá de religión o ideología, se sienten representados por el arte.

Esa jornada negra, además de un ejemplo en forma de solidaridad dado por el pueblo francés, deja dos tristes y lamentables protagonistas, una aquí en Gran Canaria, que vio oportuno mostrar públicamente su analfabetismo, saltándose esa máxima que dice que hay muchas formas de paletismo, y una de las más conocidas es la de esforzarse en no parecer paleto. Hablo de Marián Domínguez, exsecretaria municipal de Podemos en Santa María de Guía y ante todo, una iluminada de libro.

«Hablo de Marián Domínguez, exsecretaria municipal de Podemos en Santa María de Guía y ante todo, una iluminada de libro»

La razón, un mensaje en su muro de Facebook que decía lo siguiente: «Nunca he estado en París, ni tuve la suerte de poder disfrutar de Notre Dame, culturalmente es una lástima pero como atea sigo creyendo que la única iglesia que ilumina es la que arde». A partir de ahí, y no contenta con semejante atentado intelectual contra la humanidad, una serie de mensajes provocadores, vídeos, y fotos ofensivas. Afortunadamente, Facebook tuvo el detalle de bloquearle semejante estupidez, y confiemos que pronto la elimine a ella de la red social.

El otro siniestro protagonista es el tal Máximo Pradera, un presentador que también tiene falta de atención, y le gusta dar la nota cuando debería callar. Su tuit decía lo siguiente: «Pudiéndose haber quemado la Almudena, va y se quema Notre Dame. El destino es gilipollas».

Un payaso sin gracia, con perdón a los payasos, que seguramente se creerá gracioso porque alguien se lo dijo alguna vez. Por supuesto, una avalancha de mensajes arremetieron contra él, como corresponde hacer ante estos elementos públicos que ven en las redes una forma de recordarle a la gente que existen, y que necesitan algo de atención y cariño incluso cuando todos lloran.